Triplete de Ginés Marín en los premios de San Isidro 2017 convocados por Plaza 1: triunfador, mejor faena y torero revelación 

 

Ginés Marín completará el cartel de la Corrida de la Cultura. La terna de novilleros triunfadores: Ángel Jiménez, Ángel Sánchez y Jesús Enrique Colombo. El jurado convocado por Plaza 1, compuesto por periodistas, representantes de los abonados y de la empresa, ha fallado los premios San Isidro 2017 que designa a los triunfadores de la recién finalizada feria. Estos son los ganadores:
Triunfador de la feria: Ginés Marín
Mejor faena: Ginés Marín
Mejor novillero: Jesús Enrique Colombo
Mejor rejoneador: Diego Ventura
Torero revelación: Ginés Marín
Mejor estocada: Gonzalo Caballero
Mejor picador: Tito Sandoval
Mejor brega: Iván García
Mejor banderillero: Ángel Otero
Mejor ganadería: Domingo Hernández
Mejor toro: Hebrea de Jandilla
En consecuencia, Plaza 1 ha cerrado el cartel de la Corrida de la Cultura del próximo sábado 17 de junio. Ginés Marín, como máximo triunfador de San Isidro 2017, hará el paseíllo junto a Morante de la Puebla y Cayetano. Lidiarán toros de Núñez del Cuvillo.
Por otro lado, la terna de los novilleros triunfadores también ha sido designada: Ángel Jiménez, que cortó una oreja en su presentación; Ángel Sánchez, que dio una vuelta en su presentación; y Jesús Enrique Colombo, mejor novillero de San Isidro 2017 repetirán actuación en Las Ventas el próximo domingo 18 de junio con una novillada de José Luis Marca.

 Antonio Ferrera escucha palmas en la corrida de Adolfo Martín 

 

Solo Antonio Ferrera escuchó palmas en la corrida de Adolfo Martín. Fue tras exprimir al cuarto de la tarde y fallar con la espada. Los toros no dieron buen juego e imposibilitaron el triunfo de la terna completada por Juan Bautista y Manuel Escribano.
El cuarto derribó al caballo en el primer encuentro. Antonio Ferrera desistió de banderillear al toro. Con la muleta, el animal se rajó y Ferrera lo buscó para tratar de sujetarlo. En terrenos de tablas, logró expimirlo y sacarle naturales de mucho mérito. Cimbreó la cintura para lograr alargar los muletazos en una serie y en otra buscó la colocación con desplantes al tendido. La faena cobró relevancia pero anduvo mal con la espada y le llegaron a sonar los dos avisos. Al primero lo sacó con lances hacia los medios, después de que le rompiera la taleguilla de un pitonazo. Compartió el tercio de banderillas con Manuel Escribano y se encontró con un animal que reponía en cada pase. También pinchó.
Con el segundo, Juan Bautista también estuvo desacertado con la espada. El quinto tuvo calidad pero fue blando de manos y el público lo protestó. Tampoco se mostraron favorables a que el francés trazara una faena larga, debido a la condición del animal.
Manuel Escribano saludó al tercero a porta gayola. Compartió el tercio de banderillas con Ferrera. Se vino por dentro en la muleta en una labor breve que se desarrolló por el pitón derecho porque por el izquierdo fue aún peor. En el último se llevó una gran ovación tras un par de banderillas muy comprometido para adentro, cerrado en tablas. Fue un animal muy agarrado al piso y reservón con la muleta. 

 Alejandro Talavante corta una oreja a un toro de Victorino Martín 

 

Alejandro Talavante cortó una oreja al segundo de Victorino Martín. La corrida tuvo dos toros con opciones que fue el segundo y el tercero con el que Paco Ureña dio una vuelta al ruedo tras pinchar con el descabello. Diego Urdiales pechó con el peor lote. Tarde de No hay billetes en Las Ventas. 
El toro Murmullo lidiado en segundo lugar fue protestado de salida. Alejandro Talavante lo saludó por verónicas, la penúltima a cámara lenta. Tuvo fijeza en varas y el diestro le abrió los caminos en el inicio con la muleta para posteriormente torear al natural. Hubo una serie por el izquierdo de mucho temple y Talavante llenó la plaza pisando el ruedo con arrogancia. Toreó muy ligado por el derecho con un cambio de mano. En una serie el toro le puso el pitón en la barriga al torero que ni se inmutó. También se atrevió con una arrucina ligada a un cambio de mano antes de irse a por la espada con la seguridad de haber firmado una actuación importante. Se dobló con el toro y lució el último pase de pecho citando de frente y mirando al tendido. Mató de estocada trasera y paseó una oreja. Con el quinto abrevió.
El toro Pastelero lidiado en tercer lugar fue amplio de sienes y no se desplazó en el capote. Fue medido en varas. Paco Ureña firmó una faena emocianante marcada por la lucha de poderes entre toro y torero y en la que hubo mucha verdad. El toro no permitía un solo error porque enseguida protestaba y se venía por dentro. Tuvo mucha fuerza en la embestida, a lo que reaccionó con firmeza en los toques. El estoconazo por derecho no fue certero y tras fallar con el descabello dio una vuelta al ruedo. Pastelero se llevó una gran ovación en el arrastre. El sexto se frenó en el capote y luego tuvo mucha agilidad en la muleta pero no para bien.
El primero de la tarde, cornipaso, humilló mucho en el capote. Fue andarín y con él abrevio Diego Urdiales que falló con el acero. Con el cuarto pudo dejar verónicas por el pitón izquierdo. Fue pronto en el caballo y Urdiales quiso lucirlo en el tercio de varas. Tomó un tercer puyazo desde el centro del ruedo. Después en la muleta no tuvo recorrido.

 Oreja para Juan Miguel en la última novillada de San Isidro 

 

Juan Miguel cortó una oreja en la última novillada de San Isidro tras una fea voltereta. Abundó la nobleza en los novillos de Flor de Jara. Ángel Sánchez saludó una ovación con el sobrero de Dolores Rufino y Alejandro Marcos fue silenciado. 
El cuarto salió desentendido de los muletazos pese a contar con cierta prontitud en la embestida. Juan Miguel fue volteado y cayó sobre el cuello. En ese momento el público comenzó a valorar la actuación del novillero que se repuso y metido entre los pitones realizó un pase cambiado. Tras la estocada casi entera y tendida pidieron la oreja que fue concedida. Había estado muy variado durante toda la tarde. Al primero, despegado del suelo y fino lo recibió en los medios por tafalleras a porta gayola. El novillo tuvo nobleza y alegría en la muleta. Lo toreó por ambos pitones pero remató mal con la espada. También realizó dos quites en el tercero, a una mano, y luego en el tercero bis, por gaoneras.
Ángel Sánchez saludó una ovación con el sobrero, un novillo que manseó y que fue picado en la querencia. El novillero sacó a relucir su faceta lidiadora, doblándose con él en el recibo para fijarlo en el capote. Luego lo llevó muy metido en la muleta y por el pitón izquierdo le corrió la mano. Mató de estocada entera. El sexto fue aplaudido de salida. Bravo en varas, tomó el primer puyazo a distancia y tardeó en el segundo que tomó a menor distancia. Iván García protagonizó un gran tercio de banderillas en la brega y saludó junto a Pepín Monge y Tito. Ángel Sánchez anduvo firme y asentado toreando largo por el pitón derecho pero por el izquierdo se vino por dentro en una única serie. Pinchó con la espada.
Alejandro Marcos sorteó en primer lugar un toro sin recorrido y muy parado, que embistió sin ganas. Anduvo mal con la espada. Al quinto, despegado del suelo y muy fino de cabos lo saludó por delantales. El novillero mantuvo siempre la inquietud de hacer las cosas bien y con estilo pero tras la media estocada tendida falló con el descabello. 

 Oreja para Roca Rey y Miguel Ángel Perera en la quinta tarde de No hay billetes 

 

Roca Rey y Miguel Ángel Perera cortaron una oreja en la vigésimo primera de San Isidro, la quinta tarde del serial en la que se colgó el cartel de No hay billetes. La corrida de Victoriano del Río, con romana, tuvo varios toros con opciones. Eran las últimas actuaciones en la feria de Miguel Ángel Perera, Roca Rey y López Simón.
El tercero, reunido de cara, estrecho de sienes y largo, salió abanto y manseó durante toda la lidia. No obstante, cuando tomaba la muleta, lo hacía bien, humillando y desplazándose. Tuvo mérito la labor de Roca Rey porque logró extraerle y ligarle series, en los terrenos de la querencia, provocando los olés del tendido. El estoconazo final aseguró el premio. 
Miguel Ángel Perera también paseó una oreja del cuarto tras una faena de mando, colocación y temple. Por el pitón derecho llevó la muleta arrastrada y toreó despacio. Al natural, alargó el muletazo aprovechando las embestidas del animal. Completó la faena matando de estoconazo. Con el primero, que echó la cara arriba, dejó un buen quite por chicuelinas. Luego en la muleta el toro acudía al engaño pero salió suelto del muletazo. La estocada quedó trasera.
Con el segundo, fino y más ancho de sienes, López Simón saludó una ovación. El toro embistió humillado y con mucha calidad por el pitón derecho y le instrumentó series muy ligadas, especialmente la tercera. Por el izquierdo el animal punteaba más la muleta y se quedaba más corto. Hubos dos series. Después buscó la cercanía y los circulares. El cierre fue por manoletinas y tras la estocada entera le sonó un aviso y hubo leve petición de oreja. El quinto protagonizó un gran tercio de varas junto a Tito Sandoval que saludó una ovación con el público en pie. López Simón inició faena de rodillas en los medios. El animal aguantó unas series por el derecho y por el izquierdo pronto se rajó. 
En sexto lugar, le tocó a Roca Rey en suerte el peor toro de la tarde, que embistió sin clase y con el que tiró de técnica para llevarlo muy tapado y ligar las tandas pese a que salía con la cara suelta y protestando. Mató de estocada entera y falló con el descabello.

 Doble Puerta Grande en la decimoctava de San Isidro 

 

Diego Ventura y Leonardo Hernández salieron por la Puerta Grande tras enfrentarse mano a mano en la decimoctava de San Isidro. Ventura paseó tres orejas, desorejando al tercero de la tarde; y Leonardo cortó dos orejas, una al segundo y otra al sexto de la tarde. La corrida de El Capea, de buen juego, dio espectáculo y destacó el par a dos manos sin cabezada que puso Ventura a lomos de Dólar. 
Ventura realizó una completa labor al tercero de la tarde al que recibió montando a Añejo. Exprimió mucho al toro en una faena emocionante y de riesgo en la que destacaron las piruetas ajustadas con Fino, pero sobre todo, impactó el par a dos manos sin cabezada, citando en corto. Dólar obedeció sin guía en un ejercicio de doma exquisita. Puso a la plaza en pie. El rejonazo certero no hizo otra cosa que corrobar el éxito para pasear el doble premio. Había cortado ya una oreja al primero de la tarde que tuvo nobleza. Con Sueño ajustó mucho en un quiebro por dentro, pegado a tablas pero brilló Nazarí. El carrusel de cortas con Remate terminó de redondear la labor. El quinto salió con muchos pies pero se vino a menos y Ventura tuvo que utilizar todos sus recursos para lograr otra obra estimable mal rematada con el rejón y por ello quedó en ovación. También se animó a torear con la muleta, templado y con gusto antes de descabellar. 
Leonardo Hernández paseó una oreja del segundo tras ajustar mucho las distancias y arriesgar. Despacio y Xarope culminaron un tercio de banderillas vibrante con eco en los tendidos. Tuvo que descabellar al cuarto y eso enfrió la petición de oreja. Había firmado una faena de mayor pureza y temple con Verdi. Los dos golpes de descabello que necesitó para pasaportar al último de la tarde no le privaron de pasear la oreja. Una actuación rotunda, de nuevo destacando Despacio, había dado por terminada una excelente tarde de rejoneo con dos máximas figuras del toreo a caballo.

 Puerta Grande para Ginés Marín en el día de su confirmación 

 

Ginés Marín abrió la Puerta Grande tras desorejar a su segundo toro en el día de su confirmación. El sexto de Alcurrucén de nombre Barberillo coprotagonizó la primera Puerta Grande de San Isidro 2017. El Juli, padrino de dos confirmaciones de alternativa paseó una oreja; y Álvaro Lorenzo, el otro confirmante, saludó dos ovaciones.
Ginés Marín vio rápido al sexto de Alcurrucén. Pronto y en la mano comenzó la faena al natural. El toro tuvo fijeza, transmisión y entrega por ambos pitones y se desplazó con alegría y bravura. La embestida excelente fue acompañada por los muletazos con profundidad y ligados de Ginés, adornados con molinetes y trincherillas. Tanto con la derecha como con la izquierda la faena tuvo eco en los tendidos hasta llegar a poner al público en pie. En esas se fue a por la espada y con el toro ya cerrado en el tercio y comenzando a rajarse firmó la última tanda a pies juntos. El estoconazo certero puso en sus manos las dos orejas y abrió la Puerta Grande. Era el día de su confirmación, y con el primer toro saludó una ovación. Se le frenó en el capote de salida y le costó repetir y desplazarse en la muleta pero el confirmante lo llevó pulseado al natural, con muletazos suaves y largos, respondiendo al temple que sí tuvo la embestida del toro. Cerró con bernadinas. Se le quedó atrás el brazo en tres intentos de entrar a matar y finalizó con el descabello. 
Había cortado una oreja El Juli, padrino de confirmación, al segundo de la tarde. Un saludo genuflexo con el capote y un quite por chicuelinas fueron los detalles previos a una faena de mucha variedad. El toro esperó en banderillas. El madrileño inició faena intercalando pases por alto con trincheras. Tardo, el toro se quedó corto y fue acumulando defectos mientras que El Juli se imponía. El final de faena volvió a aglutinar diferentes pases: un circular con cambio de mano eterno, un pase por alto a dos manos y el pase del desdén. La estocada quedó desprendida y paseó la primera oreja de la tarde. Estuvo a punto de salir a hombros, porque también tuvo una actuación notable frente al cuarto. Le sacó pases sin moverse del sitio a un toro muy agarrado al piso y que no se desplazó. La última serie con muletazos desmayados y un desplante al público con el toro parado en el embroque provocó que el público se pusiera en pie. Pinchó y mató de media estocada trasera perdiendo un posible premio. 
Comenzó la tarde con la confirmación de Álvaro Lorenzo. El primero de la tarde le pegó un brinco en medio del lance y le arrancó el capote. Luego midió mucho, pensándoselo. Pegaba cabezazos en la muleta y, metido entre los pitones, el confirmante lo intentó todo. Mató de estocada caída de efecto rápido. El quinto tardeó pero logró series estimables. También hubo un arrimón final, insistiendo hasta la saciedad. El tercero fue prendido al intentar apuntillar, sin consecuencias.

 El palco le cierra la Puerta Grande a un grandioso Antonio Ferrera 

 

20.159 personas que no estaban viendo el fútbol sino en la plaza de toros de Las Ventas pidieron con fuerza las dos orejas del quinto de Las Ramblas para Antonio Ferrera. Con un toro medio hizo una faena grandiosa, de pura maestría y para el disfrute de todos los aficionados. El presidente le concedió la primera oreja pero no quiso otorgarle el segundo trofeo que lo habría sacado a hombros.
Comenzó la faena a Traslúcido andando hacia los medios sin levantar la vista del albero, recordando a inicios de antaño, con suma torería y naturalidad. Continuó al natural a media altura sin exigir al animal que nunca humilló y pasó a su aire sin emplearse. Le puso mucha delicadeza a cada muletazo en un dominio absoluto, también con la derecha después. Larguísimos fueron los últimos naturales en los que redujo la distancia. El final por alto y por abajo antes de montar la espada. Una estocada entera y la certeza de haber templado y puesto cabeza para cimentar una grandiosa labor en la que tuvo en cuenta los terrenos y las distancias, entendiendo a la perfección al toro, y creando una obra merecedora de las dos orejas que el palco le denegó. Paseó una y el publico abroncó al palco tras la vuelta al ruedo del torero.
Con cinco largas cambiadas de rodillas, rematadas con una revolera en los medios saludó Juan José Padilla al cuarto de la tarde. Por chicuelinas lo llevó al caballo en el que se empleó sin clase. De rodillas también en el inicio con la muleta por alto, pero el toro se rajó marcando la mansedumbre de los primeros tercios. Tras la estocada entera y el golpe de descabello saludó una ovación. Otra ovación saludó Manuel Escribano en el sexto al que recibió a porta gayola. En banderillas puso al público en pie con el par de calafia y hubo un inicio explosivo con un cambiado por la espalda con la muleta. En la siguiente tanda por el derecho le exigió al toro por abajo y aunque respondió en esa serie luego ya se vino a menos. Los últimos derechazos en cercanías dejó a buen nivel una labor que se estropeó con el metisaca final.
Con el segundo castaño y descarado Antonio Ferrera firmó verónicas para destacar y dos medias en los medios. Un torero inicio y de nuevo la suavidad y la naturalidad en los derechazos como requisito indispensable para torear. No aguanto mucho más el toro y comenzó a quedarse corto y defenderse pero hubo una tanda posterior de uno en uno al natural en la que dejó ver el gran momento en el que se encuentra este torero. La estocada quedó caída.
En los tres primeros, los tres toreros banderilleros compartieron el segundo tercio. El primer toro, enmorrillado y bajo, bien hecho, fue protestado de salida, pese a la disposición de Padilla, poco pudo hacer. El tercero no quiso caballo y Escribano se marcó un par al quiebro al violín. Llegó muy apagado a la muleta y mató de estocada entera tendida.

 David Mora corta una oreja en la octava de abono 

 

David Mora cortó una oreja en el sexto de la tarde. Se llevó el lote con más opciones de un encierro de Parladé y uno de El Montecillo (4º) que se vino muy pronto abajo. Curro Díaz fue silenciado e Iván Fandiño escuchó pitos.  
El castaño que hizo sexto fue más basto de hechuras y de mazorca ancha. David Mora lo saludó por verónicas con facilidad y firmó un inicio de muleta que finalizó con un molinete seguido de un pase de pecho. En la segunda serie perdió pasos en el tercer muletazo para acoplarse a una embestida con transmisión pero rebrincada. La faena se diluyó por el pitón izquierdo, cuando el toro se vino a menos. Tras el estoconazo certero asomaron pañuelos y le concedieron la oreja. También hubo petición de oreja en el tercero, bajo y hondo que tuvo calidad pero se apagó pronto. Con el capote destacó un quite por gaoneras en el que lució el cite y comenzó con un cambiado por la espalda en los medios. Entró a matar por derecho y saludo una ovación.  
Curro Díaz había dado comienzo a la tarde con un saludo por verónicas y una larga con gusto. En el tercio de varas el toro le desarmó y le hizo hilo, en un arreón en el que casi le alcanza. Con la muleta el toro fue muy agarrado al piso y le costó desplazarse. Con el cuarto, burraco, muy estrecho de sienes, solo dejó un inicio de faena con su sello personal porque el animal tampoco dio más. 
En el segundo, Iván Fandiño fue silenciado tras una labor sin conexión con el público por la condición del animal. El quinto, astifino, fue el peor. Se quitó la vara a base de cabezazos y alcanzó a Víctor Manuel Martínez en banderillas, pero sin consecuencias. El torero se quejó de la vista del toro y abrevió. La estocada le hizo guardia.
 

 José Garrido y El Fandi saludan una ovación 

 

José Garrido y El Fandi saludaron una ovación en la séptima de abono. El extremeño firmó una faena de mucho poderío y entrega al tercero de la tarde pero la espada se llevo el posible premio. Por su parte el granadino sí contó con petición de oreja en el quinto pero no fue concedida por el presidente. Miguel Ángel Perera sorteó el peor lote, de nulas opciones.  Toros de Fuente Ymbro. 
José Garrido inició faena al tercero de la tarde con dos estatuarios en los medios. El torero se creció en la segunda serie, llenando el ruedo y adornando los tiempos entre serie y serie. El toro tardeaba pero Garrido le arrancó las embestidas. Muy entregado, extrajo tandas de mucho mérito, tirando del animal que le costaba y que fue quedándose más corto. El final por bernadinas fue el broche de oro preciso pero con la espada y el descabello se emborronó todo.  
El presidente le había denegado el permiso a El Fandi para colocar un cuarto par, tras fallar el tercer par en el segundo toro. Sí pudo poner cuatro pares en el cuarto, un toro alto, largo y castaño que no quiso caballo. Comenzó la faena de rodillas, toreando en redondo. El tercer muletazo prácticamente fueron 360 grados. Le exigió al toro y este respondió. Tuvo transmisión. Lo desarmó por el izquierdo. Cerró con manoletinas de rodillas y una estocada efectiva. Pese a la petición no fue concedida la oreja. El primero de la tarde, acodado y estrecho de sienes, no quiso embestir, sino defenderse, con él abrevió y falló con los aceros. 
El segundo, también acodado pero más hecho, echó la cara arriba en el capote. Tuvo movilidad pero embistió cruzado. Perera anduvo firme pero la faena fue deslucida por la condición del animal. Mató de un bajonazo. El quinto despegado del suelo, fino y estrecho de sienes, tuvo una embestida rebrincada y fue muy reservón. Mató de estocada entera. Cerró plaza un toro complicado, informal, que llevó siempre la cara por encima del estaquillador. Tampoco anduvo acertado Garrido con la espada.

 Tarde sin espadas en el día de San Isidro; 

herido el banderillero Manuel Muñoz 

 

El cuarto toro de Montalvo tuvo movilidad y transmisión y Curro Díaz lo lució en la distancia. La faena se desarrolló al natural, aprovechando el buen pitón izquierdo del toro. Sin embargo, la espada cayó baja. Tampoco estuvo acertado con el acero Paco Ureña y la tarde se completó con sendos silencios. Sólo hubo división de opiniones en la faena a Escandaloso.
Corniapretado, negro salpicado y rabicorto, humilló y se desplazó por el pitón izquierdo con mucho motor.
Curro Díaz lo vio pronto y en el inicio, con sello propio, enseguida comenzó a torear en redondo. Le enganchó la muleta en la segunda serie entre las rayas, y en la tercera se fue a los medios para citar en la distancia. El toro se vino al galope, respondiendo casi sin toque. Fue bravo y hubo algún desarme, entre las series de figura relajada. La faena iba por buen camino hasta que la estocada terminó de poner en contra a un sector del público. El toro se tragó la muerte y ante la presencia del puntillero se levantó hasta en dos ocasiones entre los aplausos del público. Fue ovacionado en el arrastre y la plaza se dividió para valorar la actuación de Curro Díaz. Con el primero también hubo un inicio de muleta a destacar y un saludo capotero por verónicas. En banderillas alcanzó a Lebrija y lo hirió de gravedad. Este toro fue protestado desde el primer tercio por blando y así el público nunca llegó a mostrarse dispuesto a ver faena. 
Paco Ureña vivió un momento angustioso cuando fue arrollado contra las tablas por el quinto de la tarde. Tardó en recuperarse tras el duro golpe y se libró de la cornada al quedarse justo entre los pitones. Volvió a la faena ya con la muleta y comenzó su labor por estatuarios en los que, de nuevo, se le vino cruzado el toro en el tercero, pero permaneció inmóvil. El toro que apuntó mejor condición, se vino abajo poco después y la estocada le hizo guardia. Como también le ocurrió con el segundo, que tampoco contó con demasiadas fuerzas y no gustó al público.
López Simón desarrolló faena al tercero, que tuvo calidad, pero la labor no conectó con los tendidos. El toro había protagonizado también un buen tercio de varas. Fue más informal el sexto que embistió muy desigual y con el cual no pudo lograr la continuidad necesaria.

 Tres orejas y Puerta Grande para Sergio Galán

 Lea Vicens pasea una oreja 

 

Sergio Galán salió a hombros tras cortar tres orejas en la penúltima de San Isidro. Lea Vicens también paseó una oreja del último de la tarde y sufrió una aparatosa caída en el tercero. Hermoso de Mendoza fue silenciado.
Sergio Galán recibió al segundo de la tarde en la puerta de chiqueros con Amuleto. Llevó al toro, que tuvo calidad, cosido a la grupa con Ojeda y con Titán destacaron las piruetas. Colocó dos cortas antes del rejonazo final que le aseguró el doble premio. En el quinto provocó las embestidas del toro a lomos de Apolo citando en corto. Los dos pares a dos manos fueron el punto clave de la faena. Mató de pinchazo hondo y paseó una oreja.
Lea Vicens sufrió un aparatoso percance en el tercero, un toro manso, que intentó saltar al callejón tras la primera banderilla y que embistió a arreones. Había destacado la elegancia de Lea. Jazmín perdió pie y cayeran al suelo caballo y rejoneadora, cuando el toro hizo por ellos. Ella se levantó del suelo sonriendo. Luego falló con el rejón final y el descabello. Tampoco acertó con el rejón en el sexto, pero sí con el descabello y logró cortar una oreja. El toro tuvo igualmente una embestida cambiante y destacaron Bético y Deseado. Finalizó con dos rosas a lomos de Greco.
Hermoso de Mendoza presentó a los caballos Deco y Nevado en el primero de la tarde, un toro venido a menos al que pinchó. El cuarto fue muy manso, cerrado en tablas y deslució mucho la labor del rejoneador. 

 El toro Liebre de la ganadería de Rehuelga, premiado con la vuelta al ruedo; el mayoral saluda una ovación al término del festejo

 

El toro Liebre de Rehuelga lidiado en quinto lugar fue premiado con la vuelta al ruedo. También recibieron una fuerte ovación en el arrastre Perlasnegras y Coquinero, lidiados en tercer y sexto lugar. El mayoral de la ganadería saludó una ovación al término del festejo. Alberto Aguilar saludó una ovación con el quinto, Fernando Robleño fue silenciado y Pérez Mota escuchó pitos.
Liebre, con 647 kilos, fue aplaudido de salida. Bravo y con clase en varas, empujó humillado y tomó tres puyazos a distancia, arráncandose pronto y al galope. Alberto Aguilar brinó al público y citó desde la segunda raya, en el tercer muletazo por el derecho se le metió por dentro y le contusionó la pierna produciéndole una cornada interna. El torero se dolió pero volvió a la faena por el mismo pitón y con las mismas dificultades. Cogió la izquierda e instrumentó varias series, pero por el derecho el toro embistió con mayor profundidad y clase y fue entonces cuando la faena adquirió importancia. Mató de estocada caída y atravesada. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo y el torero saludó una ovación cerrada.
El tercero también fue aplaudido de salida. Tuvo calidad en la embestida. Pérez Mota firmó series cortas por ambos pitones y fue volteado al entrar a matar por segunda vez. El sexto fue otro buen toro que humilló y tuvo mucha fijeza. El público le recriminó al torero una faena demasiado breve para la condición del animal. Volvió a pinchar antes de dejar una estocada tendida. Ambos toros escucharon una gran ovación en el arrastre.
El cuarto, que fue noble, fue aplaudido en el arrastre. Fernando Robleño realizó una faena larga, sin que terminara de conectar en los tendidos. Posteriormente falló con el descabello. El primero, de la ganadería de San Martín, amplio de sienes y alto fue desrazado y lo pinchó. 

 José Carlos Venegas, cogido en el sexto de Cuadri 

 

El sexto de la tarde cogió a José Carlos Venegas en el final por bernadinas. Era la segunda cogida que sufría porque también fue volteado en el tercero. Fernando Robleño, que estuvo muy por encima del cuarto, no anduvo bien con la espada y escuchó palmas. Javier Castaño escuchó pitos en el segundo y fue silenciado en el quinto. La corrida de Cuadri contó con un toro con opciones, Embustero.
Esperó mucho el sexto en banderillas mientras pasaban en balde y el público pedía la devolución del toro por blando. Fue el mejor toro de la tarde, con humillación, entrega y nobleza. Hubo dos tandas por el derecho de José Carlos Venegas, en las que le dio mucho tiempo y espacio entre serie y serie. Los naturales los instrumentó de uno en uno y fue cogido en la primera bernadina. Mermado, entró a matar y dejó un bajonazo. El tercero, bajo y hondo, tuvo una embestida rebrincada en la muleta y peligro especialmente por el izquierdo. Venegas insistió buscando la colocación hasta que fue cogido. Mató de media estocada y falló con el descabello.
Fernando Robleño paró al cuarto bajo el tendido 6. Echó la cara arriba en el capote y en el peto. Robleño se impuso en la faena de muleta y logró ligarle series antes de meterse entre los pitones en una labor meritoria. Le rompió el estaquillador al entrar a matar y dejó un pinchazo y una estocada baja. Con el primero, agarrado al piso, la faena transcurrió en terrenos de tablas con un toro que fue protestado por inválido. Mató de pinchazo y bajonazo.
El segundo, largo, grande y acapachado, empujó en varas y tomó la segunda vara a mayor distancia. Saludó el picador Pedro Iturralde y los banderilleros Marco Leal y Fernando Sánchez en el segundo tercio. En la muleta se quedó corto y no humilló. El toro no ayudó a Javier Castaño a la hora de entrar a matar. Se salió de la suerte dejando tres pinchazos y luego falló con el descabello. En el quinto volvió a saludar Fernando Sánchez después de que el público le demandara repetir un par tras haber fallado. El toro, peligroso, se impuso al torero en el último tercio.

 Cayetano, en su regreso, y Joaquín Galdós, en su confirmación, saludan una ovación 

 

Cayetano regresó a Madrid tras cinco años de ausencia y saludó una ovación. Otra ovación saludó Joaquín Galdós en el toro de su confirmación. José María Manzanares escuchó palmas en el segundo de la tarde. A la corrida de Juan Pedro Domecq le faltó fuerza y fondo. Se volvió a colgar el cartel de No hay billetes por sexta vez en San Isidro.
Cayetano realizó un quite variado por tafalleras toreadas y una larga en el segundo de la tarde. Era su reencuentro con Madrid. Tras dejar una estocada tendida en el quinto, asomaron algunos pañuelos y saludó una ovación. El toro de Juan Manuel Criado, más ancho de sienes, bajo y de mazorca ancha. Hubo un inicio con la muleta a dos manos y luego templó la embestida y toreó despacio. Sin embargo, se le paró el toro y la faena perdió el vuelo que había tomado. Con el tercero, bajo, hondo y corto, hizo un inicio de faena con transmisón. En la segunda serie, citó en largo y llevó la muleta a media altura. El toro tuvo calidad pero sin fuerza. Buscó acompasar la embestida y no exigirle, dándole tiempos y espacio y después instrumentando muletazos de uno en uno. Pinchó antes de la estocada entera. 
Joaquín Galdós trató de hacer las cosas con gusto y variedad y comenzó la faena de muleta al toro de su confirmación rodilla en tierra. En la siguiente serie en los medios con la derecha, citó a distancia. Después de otra tanda más, el toro protestó por el izquierdo. De nuevo por el derecho volvió a retomar la ligazón. La estocada entera fue certera. El sexto, más alto y más descompuesto en su embestida se le paró. Intentó exprimirlo citando en corto y luego pinchó con la espada. 
El saludo por verónicas de José María Manzanares al segundo de la tarde llegó a los tendidos. Templó con la muleta desde el inicio de faena pero el toro acusó la falta de fuerza. Lo dosificó hasta que ya no respondió y mató de un estoconazo. El cuarto se quedó corto en el capote. El calomocheo y la embestida rebrincada imposibilitó el lucimiento con la muleta. La estocada quedó caída.

 Gonzalo Caballero da una vuelta al ruedo 

 

Gonzalo Caballero dio una vuelta al ruedo en el sexto de la tarde de José Luis Pereda. Iván Fandiño saludó una ovación en el segundo y Morenito de Aranda anduvo desafortunado con la espada y fue silenciado. Ambos recibieron al segundo de su lote a porta gayola.
El sexto echó la cara arriba sin entrega y Gonzalo Caballero demostró firmeza y también valor en una última serie de manoletinas arriesgadas. Tras la estocada casi entera y el golpe de descabello hubo leve petición y dio una vuelta al ruedo. Sí había dejado una estocada certera en el tercero, corniapretado, hondo y corto de manos, que brindó al cielo. Faltó ligazón en las series del madrileño por ambos pitones en el intento de buscar la colocación correcta y saludó una ovación.
Iván Fandiño también saludó una ovación en el segundo de la tarde tras una faena con momentos buenos. El toro, bajo y fino, tuvo nobleza. Finalizó con bernadinas y media estocada tendida. Al quinto lo saludó a porta gayola, con una larga cambiada limpia. El toro tuvo una embestida descompuesta y Fandiño alargó la faena ante las protestas del público.
Morenito de Aranda fue el primero en andar el camino hacia la puerta de chiqueros en el cuarto. Sin embargo, el toro salió distraído y tuvo que ponerse de pie para ligarle verónicas. Brindó al cielo, en memoria de Víctor Barrio, quien hoy habría cumplido 30 años. Hubo una serie por el pitón derecho entre las rayas de mucha ligazón que fue lo mejor de una labor de buen tono que remató con un pinchazo hondo y un bajonazo. Tampoco había estado acertado con la espada en el primero, un castaño alto y estrecho de sienes, que embistió con nobleza pero sin transmisión.

 Vuelta al ruedo a "Hebrea" de Jandilla y oreja para Sebastián Castella 

 

El segundo toro de la tarde de Jandilla, de nombre "Hebrea" fue premiado con la vuelta al ruedo. Sebastián Castella le cortó una oreja tras matar de media estocada trasera. A punto estuvo de cortar otra oreja en el quinto tras una faena más aguerrida pero pinchó. Paquirri fue silenciado en su despedida de Madrid y López Simón escuchó palmas. La corrida de Jandilla contó con cuatro toros de buena condición y destacó la bravura de Hebrea y la clase de Imperial, el tercero de la tarde.
Hebrea fue bravo en todos los tercios. Pronto en el caballo y de lejos, recibió dos puyazos tras los cuales fue ovacionado el picador José Doblado. También se desmonteraron en banderillas José Chacón y Vicente Herrera. Un toro completo que tuvo una arrancada alegre en el segundo tercio. Castella inició la faena de muleta en los medios con pases cambiados por la espalda encadenados con un molinete y el pase de pecho. Un comienzo que recordó a otra gran labor del francés en Las Ventas. Humillando, entregado y, sobre todo, pronto, el toro se desplazó y embistió sin cansarse. Toreó por el derecho en redondo y hubo un cambio de mano ayudado muy largo que puso al público en pie. Luego la faena no tuvo la misma perfección al natural pero en una última serie con la derecha repitió el cambio de mano, acabando la faena en el mismo punto álgido del principio y tiró la muleta en el desplante antes de ir a por la espada. Los ayudados y trincherillas abrocharon la labor que finalizó con una media estocada trasera. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo y el torero recogió la oreja. 
A Castella luego le devolvieron el cuarto al término del tercio de banderillas y salió un sobrero de Toros de Salvador Domecq muy informal, que reponía y que tuvo la virtud de moverse pero sin clase y pegando cabezazos. Un aguerrido Castella estuvo a punto de saborear el triunfo pero un pinchazo previo a la estocada desprendida le privó de pasear premio y saludó una ovación.
El tercero tuvo mejor tranco porque tuvo clase y suavidad en la embestida. Humilló mucho y realizó una buena pelea en varas. Alegre en banderillas, fue pronto y tuvo fijeza en la muleta. López Simón instrumentó muletazos por ambos pitones, y a medida que avanzaba la labor fue reduciendo distancias. Mató de estoconazo y escuchó palmas. El sexto transmitió y exigió y el madrileño resolvió con oficio. 
Paquirri se despedía de la afición de Madrid y sorteó en primer lugar un toro con nobleza y que respondió por ambos pitones. Al cuarto de la tarde le puso banderillas e inició faena sentado en el estribo. También tuvo buena condición el animal al que no le exigió en exceso y ambas actuaciones fueron silenciadas después de transcurrir con facilidad.

 Jesús Enrique Colombo da una vuelta al ruedo  en su presentación en Las Ventas 

 

Jesús Enrique Colombo dio una vuelta al ruedo en su presentación en Las Ventas tras una faena intensa al cuarto de la tarde. La novillada de El Montecillo, de buen juego, solo contó con un garbanzo negro que fue el sexto. Pablo Aguado saludó una ovación en el quinto y Rafael Serna fue silenciado. 
Colombo saludó al cuarto con verónicas muy continuadas y también realizó un quite por chicuelinas. Protagonizó un tercio de banderillas de mucho ajuste. Se dobló con el novillo en el inicio de muleta y luego jugó con las distancias para lucir la embestida del novillo que tuvo transmisión y movilidad con galope. Por el izquierdo se vino por dentro. La labor en conjunto tuvo emoción por la ambición del novillero y el fuelle del novillo. Finalizó con bernadinas de tanto ajuste que obligó al venezolano a encorvarse. Entró a matar por derecho y se llevó un golpe. Le pidieron con fuerza la oreja que no fue concedida y tras la vuelta al ruedo el presidente escuchó una bronca. 
Con el primero, alto pero recto de lomo, que no quiso caballo, colocó dos pares de banderillas hacia dentro y el último desde el estribo hacia fuera. El animal embistió sin humillar y se venía pero con una inercia que no aseguraba su atención en la muleta. En el final de faena aguantó los parones del animal y saludó una ovación.
También el segundo, cornidelantero, tuvo el defecto de venirse pero sin entrega y fijeza en la muleta. Pablo Aguado se estiró a la verónica e inició con la muleta rodilla en tierra. La faena quedó desdibujada por la condición del novillo. Mató de un bajonazo. Sin embargo, el estoconazo en el quinto fue perfecto y certero. Lo había saludado con garbo y llevado al caballo por rogerinas. Luego realizó un quite por chicuelinas despacio y dejó series estimables con la muleta por el pitón derecho porque por el izquierdo el novillo fue imposible. Asentado y con la figura relajada firmó derechazos con temple y naturalidad para saludar una ovación.
Rafael Serna contó con la nobleza del tercero para torear con profundidad por el pitón derecho. Los muletazos surgieron limpios, con seguridad y temple. En cambio, el sexto se quedó corto y fue imposible realizar faena por lo que abrevió.

 Alejandro Talavante corta una oreja; Javier Jiménez, herido grave en la Corrida de la Prensa 

 

Alejandro Talavante cortó una oreja a un sobrero de Conde de Mayalde que se lidió en quinto lugar en la Corrida de la Prensa. Sebastián Castella también realizó una faena a destacar pero la estocada quedó trasera. En cambio, Javier Jiménez, vivió la cara dura y sufrió una cornada en el sexto. 
Con el quinto tris de Conde de Mayalde, ancho de sienes, Alejandro Talavante hizo vibrar Las Ventas a base de temple y despaciosidad. Inició la faena de muleta entre las rayas, suavemente, hasta un cambio de mano, a cámara lenta, que fue el punto de inflexión de la faena. Citando de frente, el extremeño le dio importancia a la labor a la vez que desprendía naturalidad y calma. Lanzó una mirada al tendido 7, donde se desarrolló la faena, y en más de una ocasión puso a ese tendido y a otros en pie. Tras la estocada paseó una oreja con mucha fuerza.  
Tras el encantamiento de Alejandro Talavante, salió el sexto que embistió rebrincado y pegando cabezazos. Marcó el percance hasta que alcanzó a Javier Jiménez en la cara interna del muslo derecho. Intentó continuar la lidia pero finalmente fue trasladado a la enfermería donde fue intervenido de una cornada de dos trayectorias con pronóstico grave. Sebastián Castella pasaportó al toro.
Otro sobrero de Buenavista, al que el francés paró en el tendido 7 y realizó un quite por tafalleras. Comenzó la faena de muleta en el tendido 4 con estatuarios. La segunda serie, en los medios. La siguiente, al natural. El toro tuvo buen tranco y hubo mucha ligazón por el pitón derecho, que fue extraordinario. Luego acabó la faena en cercanías pasándoselo por detrás y por delante y en circular. Abrochó con bernadinas y tras la estocada trasera fue ovacionado. Se dobló con la muleta con el cuarto, más alto y recogido de cara. Reponía por el derecho y por el izquierdo tuvo mayor recorrido y tras ligarle series mató de estocada entera y fue ovacionado. 
El tercero, ancho de pecho, bajo y tocado del derecho tuvo poca fuerza y embistió con el pitón de dentro. Javier Jiménez estuvo largo rato con él y con el público a la contra. La estocada quedó un poco delantera. El segundo fue muy desagradable, sin humillar y pegando cabezazos y Talavante abrevió y falló con los aceros.

 Sergio Galán da una vuelta al ruedo en la primera de rejones 

 

Sergio Galán dio una vuelta al ruedo en el primer festejo de rejones. Fue tras pinchar la faena al quinto y, pese a ello, el público le pidió la oreja y posteriormente abroncó al palco. No estuvieron afilados los rejones ya que los tres rejoneadores pincharon sus actuaciones. La corrida de Benítez Cubero - Pallarés se dejó, a excepción del tercero que se rajó pronto. 
Galán templó la embestida del quinto, que tuvo calidad y acometió muy despacio.
Llevó al toro ligado al estribo largo rato, acompasando a ambos animales.
El falló con el rejón final fue determinante para que el presidente no le otorgara la oreja que sí pidieron. Con el segundo, también firmó una labor sobria pero tardó en caer el toro. 
Andy Cartagena encandiló al público con su doma en el cuarto de la tarde. La espectacularidad en banderillas fue emborronada por el acero y finalmente saludó una ovación. Con el primero, que fue manejable pero se apagó pronto, ofreció una labor menos aparente pero con entrega, e igualmente fue ovacionado. 
Manuel Manzanares fue silenciado en ambos. El tercero fue el peor de la tarde, rajado y cerrado en tablas. El sexto tuvo movilidad y fijeza y la faena no llegó a resonar en los tendidos.


 Morenito de Aranda corta la primera oreja de San Isidro 2017 

 

Morenito de Aranda paseó la primera oreja de la Feria de San Isidro 2017 tras la faena al quinto de la tarde de El Ventorrillo. La corrida seria y con volumen contó con ese toro que tuvo transmisión y movilidad, en cambio al conjunto le faltó raza. Eugenio de Mora tuvo un lote sin opciones y Román se la jugó, en un derroche de ganas.
Hubo una faena anterior a la premiada, la del segundo, en la que ya se vislumbró el momento del torero de Aranda. Un quite vistoso de Román fue replicado con verónicas por Morenito, que gustaron al público. Se acopló al ritmo y al tiempo del toro y le dio espacio entre serie y serie para luego citar en corto.
El toro tuvo calidad pero estaba muy medido de fuerza.
Por el izquierdo hizo mucho énfasis en la colocación pero pinchó con la espada. Y en el quinto, pese a volver a fallar con el estoque, logró cortar  la oreja de un burraco que tuvo movilidad y galope pero sin clase. Las series cada vez fueron más cortas. El animal llevaba la cara suelta y no fue fácil. Apostó el burgalés y le salió bien.
El tercero, bien hecho, recto de lomo y enseñando las palas, fue aplaudido de salida. Su presencia fue lo mejor que tuvo porque luego salió de naja en el peto. Se desplazó más y mejor por el izquierdo en la muleta y Román demostró actitud. Con el sexto inició faena por estatuarios, con mucho riesgo ya que el animal nunca fue metido en la muleta y embistió por dentro. De nuevo las ganas le hicieron insistir hasta que fue prendido, pero sin consecuencias.
Eugenio de Mora pechó con un lote malo. En el inicio de muleta, el primero ya se le vino al cuerpo y continuó defendiéndose con malas ideas. El cuarto se agarró al piso y se cerró en tablas, sin prestar opción alguna.

 Rafaelillo saluda una ovación en la corrida de Miura, 

última de San Isidro 

 

Rafaelillo saludó una ovación tras lidiar al cuarto toro de Miura. Pasó después a la enfermería con dos puntazos corridos, en el muslo y en la áxila. Dávila Miura estoqueó dos sobreros, uno de Buenavista y otro de El Ventorillo. Rubén Pinar debutó con la corrida de Miura y fue silenciado.
Al cuarto, un toro de 606 kg, ancho de pecho, cuajado y cinqueño, Rafaelillo lo saludó con un farol de rodillas en el tercio y verónicas, una de rodillas, rematadas con una revolera y una media. El toro echó la cara arriba en el peto y tuvo una embestida rebrincada en banderillas. Le puso la muleta por delante pero aun así tuvo peligro el toro y se llevó un golpe seco en el interior del muslo izquierdo. Sin fuelle, se paró y comenzó a defenderse. Saludó una ovación antes de pasar por la enfermería. Ancho de sienes, alto y muy vivo de salida el primero, Rafaelillo lo saludó con lances genuflexos. Inició la faena de muleta con pases por alto y continuó con tandas cortas. El toro fue manejable pero le faltó prontitud en el final de faena y al natural le costó mal. Mató de media estocada y falló con el descabello.
Dávila Miura se anunció para homenajear el 175 aniversario de la fundación de la ganadería de Miura pero acabó estoqueando dos sobreros de distintas ganaderías. El primer sobrero de Buenavista, con volumen y serio, empujó en varas. Fue noble, humilló y repitió pero a la faena le faltó eco en los tendidos. Pinchó antes de la estocada efectiva. Con el segundo sobrero de El Ventorrillo instrumentó derechazos y un final por ayudados. Volvió a pinchar y hubo división en el saludo.
Rubén Pinar lidió en tercer lugar un toro alto, protestado de salida, con suavidad y sin violencia. También en una serie de derechazos, pero en la segunda tanda se le vino por dentro. Dejó tiempo y espacio entre series, cuidando el cite. El sexto fue protestado por blando. Peligroso y sin desplazarse, tiró derrotes por lo que Pinar abrevió. Tras la estocada falló con el descabello. 

Puerta Grande para Juan del Álamo, la primera de su carrera 

 

Juan del Álamo salió por la Puerta Grande en la vigésimo novena de San Isidro. La primera Puerta Grande de su carrera. Ocurrió tras cortar una oreja al tercero y dar dos vueltas al ruedo y pasear otra oreja del sexto. El presidente le había negado la segunda oreja de Licenciado, un gran toro de Alcurrucén que fue ovacionado en el arrastre. Como Antequerano, lidiado en cuarto lugar, y con el que El Cid saludó una ovación. Joselito Adame fue silenciado en el segundo y escuchó pitos en el quinto.
Licenciado salió dormido y se frenó en el capote de Juan del Álamo sin llegar a pasar, hasta que despertó. El inicio de faena con la muleta fue lo mejor. Se dobló con el para sacarlo a los medios, ligando muletazos rodilla en tierra por ambos pitones y finalizando con el pase del desdén. En la siguiente serie por el derecho aprovechó el buen tranco del toro, e igualmente al natural. El toro humilló y tuvo transmisión. Para decorar aún más la faena inició una tanda con un afarolado. Tras el estoconazo efectivo el toro se tragó la muerte en el centro del ruedo. Hubo petición de la segunda oreja que el presidente no concedió. Paseó una oreja y dio dos vueltas al ruedo. El público estaba tan entregado con él que antes de la salida del sexto, ovacionaron al torero. El toro manseó en varas y recortó en banderillas. Del Álamo citó desde los medios después de brindar al público. El animal protestaba en cuanto tocaba la muleta pero entre las rayas encontró el sitio y firmó una serie de mucha emoción, dejando la muleta en el hocico. Por el izquierdo se desdibujó la faena por la condición del animal. A base de firmeza y superioridad, Juan del Álamo se impuso y logró cortar la oreja que le permitía salir a hombros. 
El cuarto toro de Alcurrucén también destacó. Tomó el segundo puyazo a distancia y en la muleta embisitió con la cara un poco suelta pero humillado y con alegría. Al natural El Cid logró firmar naturales con la muleta arrastrada en una labor con eco en los tendidos. Tuvo mayor empuje el toro por el derecho pero pinchó la faena que iba bien encaminada. Realizó una faena breve al primero de la tarde, con un toro que fue a mejor. 
El segundo duró poco pero fue manejable en las primeras series. Joselito Adame no acertó con los aceros y fue silenciado. Con el quinto, que derribó al caballo, inició la faena por estatuarios. No tuvo clase el animal, sin finales en la embestida, con la cara alta. La primera estocada le hizo guardia. 

 Gómez del Pilar corta una oreja a un toro de Dolores Aguirre 

 

Gómez del Pilar cortó una oreja al tercer toro de Dolores Aguirre. Esta ganadería no lidiaba en Madrid una corrida desde el 2010 y fueron ovacionados en el arrastre tercero y quinto. Alberto Lamelas saludó una ovación y Rafaelillo lidió con el lote más peligroso.
Goméz del Pilar saludó al tercero de la tarde a porta gayola y luego realizó otra larga cambiada de rodillas en el tercio. El toro tuvo presencia y seriedad, amplio de sienes y de pecho. El ramillete de verónicas hacia los medios llegó al público pero soltó el capote en el remate. El animal empujó en varas. Con la muleta hubo varias tandas de derechazos con profundidad, aprovechando la fijeza que tuvo el toro. Duró poco ya que por el izquierdo se rajó y buscó las tablas. Logró exprimirle las últimas series antes de la estocada y paseó una oreja. Recibió al sexto a porta gayola también. El de Dolores Aguirre se quedó corto y Gómez del Pilar pinchó con la espada. Había realizado también un quite por lopecinas en el quinto de la tarde.
Alberto Lamelas instrumentó dos tandas por el derecho que tuvieron eco en los tendidos. El toro tuvo nobleza y entrega en la muleta pero también duró poco y su embestida se fue volviendo más irregular. Mató de metisaca y una estocada entera y saludó una ovación. Recibió al segundo con una larga cambiada en el tercio. El toro humilló pero se quedó corto en la muleta y por arriba protestaba. Cerró con manoletinas y dejó una estocada entera. 
El primero fue una alimaña que se revolvía y echó la cara arriba. Rafaelillo se dobló con él con el capote y la muleta. La estocada le hizo guardia y pudo ser herido en el pie al descabellar. El cuarto derribó al caballo. Calamocheaba y se venía metido por dentro en la muleta. Rafaelillo fue prendido por el muslo derecho antes de entrar a matar y dejó un estoconazo. 

 Enrique Ponce abre la Puerta Grande después de quince años 

 

Enrique Ponce abrió la Puerta Grande de Las Ventas en la vigésimo tercera de San Isidro 2017. La última vez que salió a hombros en Madrid fue en 2002. Tomó antigüedad la ganadería de Domingo Hernández, con una corrida interesante, en la que hubo tres toros ovacionados en el arrastre. David Mora saludó dos ovaciónes y Varea, que confirmó alternativa, fue silenciado. 
El segundo de la tarde fue un buen toro al que cuajó cerrado en tablas, primero en redondo por el derecho, muy ligado y vertical. Por el izquierdo, el toro protestó más. El temple y la despaciosidad levantó los olés de la plaza. En el final genuflexo puso al público en pie. Tras el pinchazo y la estocada entera paseó la primera oreja. Otra más cortó al cuarto, un burraco, veleto, astifino, agarrado al piso y de escaso recorrido. Fue ahormando la embestida hasta instrumentar muletazos de uno en uno, de perfil, con gusto y muy por encima de las condiciones del animal. Mató de pinchazo y media estocada y le sonó un aviso. 
David Mora sorteó en primer lugar un toro encastado y con clase, con el que la labor no terminó de tomar vuelo. Lo pasaportó de estocada entera trasera y caída. En el quinto de la tarde, se levantó mucho viento y condicionó mucho la labor. Fue cogido al entrar a matar y durante la lidia del sexto pasó a la enfermería. 
Varea confirmó con Rocoso. Al toro le faltó humillación y la faena no tuvo transmisión. Tras la estocada tendida fue silenciado. El último toro de la tarde recibió un buen puyazo y tomó el segundo a distancia. Alegre en banderillas, se desplazó mucho y bien en la brega. Tras el brindis al público, se le vino de lejos. Volvió a molestar el viento y le recortó el viaje en los muletazos. Tuvo una embestida rebrincada al tocar el engaño. Por el izquierdo el confirmante arrastró más la muleta y logró naturales largos. Hubo también una última serie por el derecho a destacar. Pinchó y le sonó un aviso.

 Diego Carretero saluda una ovación  en la segunda novillada de San Isidro 

 

Diego Carretero saludó una ovación en la segunda novillada de San Isidro. Los novillos de Montealto tuvieron nobleza pero sin fondo. Leo Valadez y Andy Younes, que se presentaba, fueron silenciados.
El quinto novillo le rompió la taleguilla en el final por bernadinas a Diego Carretero. El novillo melocotón fue más fuerte y musculado y no tuvo excesivo recorrido en la embestida. Desarmó al novillero en el inicio de faena y posteriormente Carretero buscaría el torear reunido. Por fortuna, no le hirió en el vientre cuando fue prendido y volvió a ponerse en el mismo lugar para completar la serie de bernadinas. Mató de pinchazo y estocada entera y saludó una ovación con cierta división. Saludó al segundo con una larga cambiada en el tercio y comenzó la faena de muleta con estatuarios. Los ayudados del final fueron el preámbulo al desacierto con la espada. 
Andy Younes sorteó en primer lugar un novillo alto, bravo en varas, que se arrancó a distancia. Inició su labor, tras brindar al público, en los medios con un pase cambiado por la espalda, en una serie con transmisión. Hubo también una serie por el pitón derecho a pies juntos. El novillo le rompió el chaleco al entrar a matar. Cerró plaza el novillo de menos opciones y fue silenciado. 
Lo mejor de Diego Carretero de la tarde había sido un quite por gaoneras al primero de la tarde. Contestó Leo Valadez con un quite variado que comenzó con una crinolina. Se puso de rodillas en los medios para iniciar su labor con la muleta que cerró con manoletinas con un novillo que fue pronto y tuvo buena condición. Tampoco acertó con la espada. En el cuarto buscó darle distancias al novillo al principio y luego, cuando el animal se vino a menos, citó más en corto.

 Joselito Adame entra a matar sin muleta y corta una oreja; Francisco José Espada sufre una fuerte conmoción 

 

Joselito Adame entró a matar sin muleta en el toro que se lidió en último lugar y que correspondía a Francisco José Espada, quien sufrió una fuerte conmoción en el toro de su confirmación. El mexicano paseó una oreja y después entró a la enfermería. El confirmante fue trasladado al centro hospitalario pendiente de estudio radiológico. Ginés Marín pasó desapercibido con un lote sin opciones.  
Adame comenzó la faena al sexto de la tarde, sorteado en quinto lugar para Francisco José Espada, con estatuarios en el tercio. El toro fue perdiendo fuelle a medida que avanzaba la faena y aunque respondió empezó a quedarse más corto. Hubo series ligadas con la derecha que conectaron con el público y acaparó la atención con una serie por el izquierdo. En las bernadinas del final fue desarmado y cogió la muleta al vuelo, lo que también causó revuelo entre los espectadores. Después entró a matar sin muleta siendo arrollado a la vez que el toro caía rodado encima de él. Paseó la oreja con la taleguilla rota y la sonrisa en la boca.
Francisco José Espada también comenzó la faena de su confirmación con estatuarios ligados con un cambiado por la espalda. El toro tuvo motor y empuje aunque sin finales en la embestida. Fue más humillado por el izquierdo pero a la faena le faltó limpieza porque el toro salía de los muletazos con la cara arriba. Sin embargo, toda la faena transmitió frescura y buena disposición por parte del confirmante al que le sonó un aviso. Cerró con manoletinas de perfil. Primero pinchó y luego entró a matar por derecho siendo prendido de manera fea y una vez en el suelo fue pisoteado por el toro, quedando inconsciente. El percance le impidió continuar con la lidia. 
El segundo de la tarde no gustó, corto de cuello, ancho de sienes y bajo, fue protestado. Ni las gaoneras de Ginés Marín ni las saltilleras de Adame lograron invertir la opinión. El mexicano pinchó una faena sin eco en los tendidos. El cuarto, más cornicorto y hondo, tuvo una embestida templada y noble y hubo muletazos de calidad pero la labor no transmitió por la condición del animal.
También fue protestado de salida el tercero por blando, al que saludó Ginés a pies juntos con el capote. Pinchó con los aceros. Lidió en quinto lugar un toro reparado de la vista con el que, pese a brindar al público, quedó inédito. Lo pasaportó de media estocada y descabello. Había saludado una ovación al término del paseíllo en reconocimiento a la Puerta Grande del día de su confirmación, dos días antes.

 Alejandro Talavante, oreja y cornada 

 

Alejandro Talavante cortó una oreja en el quinto de la tarde tras sufrir una cornada en la rodilla derecha. Continuó la faena como si no estuviera herido y recogió la oreja para cruzar hasta la enfermería en la que entró por su propio pie. También asistimos, en tarde de No hay billetes, a la invención de un quite por parte de Juan Bautista en el cuarto y Roca Rey solo tuvo oportunidad con el tercero porque el sexto se lesionó en el inicio de faena de muleta.
El quinto le hizo hilo a Juan José Trujillo en banderillas. Tuvo esa movilidad con genio que engaña porque no tiene entrega ni fijeza. Talavante comenzó faena al natural sin probaturas y en el segundo muletazo se le coló por dentro. Continuó con esa embestida rebrincada y soltando la cara hasta que el extremeño sufrió una cornada en la rodilla derecha. Se retiró de la cara del animal un momento para recuperarse y volvió a la faena sin mostrar síntoma de dolor ni cojear. La labor tuvo mucha transmisión por la condición del toro y el riesgo que ignoró Talavante. Mató de estocada recibiendo casi entera, y tras recoger la oreja pasó a la enfermería cruzando el ruedo, sin dar la vuelta al ruedo.
El inicio de faena al segundo también fue inmediato: con la derecha en redondo, luego un cambio de mano, un molinete y el pase de pecho. Al natural redujo la velocidad y hubo un pase de pecho a cámara lenta, acoplándose a la embestida templada del jabonero. Cuando se le paró el toro, ejecutó un cambiado por la espalda y metido entre los pitones instrumentó pases, cambiando la muleta de mano. Mató de pinchazo y estocada efectiva, perdiendo un posible premio.
En el cuarto, Juan Bautista y Talavante protagonizaron un pique en quites. Primero el francés con un quite vistoso, girando con el capote, y luego el extremeño con un quite por delantales muy despacio. En la respuesta de Juan Bautista vino la creación artística con un nuevo quite, cruzando las manos. El toro fue blando de manos pero lució su prontitud y arrancada a distancia. Mató de estocada recibiendo, dejando una buena impresión y la sensación de haber estado muy centrado y metido en la tarde. Con el primero salinero dejó alguna serie destacable. 
Roca Rey comenzó la faena al tercero por estatuarios. Siguió con una tanda corta en redondo por el derecho a la que le imprimió profundidad. Le bajó la mano y el toro, vista la exigencia, se vino a menos. Se lo llevó a los medios pero al natural pegaba un brinco al final del muletazo. Por el derecho fue igual y quiso quitarse la muleta más que tomarla. Cerró con manoletinas y un bajonazo. Realizó un quite muy ajustado al quinto y poco más se le pudo ver pues el sexto, más corto de cuello y descarado, que apretó para dentro en el capote, se hizo daño en el inicio de faena con un pase cambiado por la espalda y el peruano tuvo que abreviar. 

 Juan Leal saluda una ovación 

 

Juan Leal saludó una ovación en el tercero de la ganadería de Valdefresno. La decimotercera de San Isidro contó con pocas opciones de triunfo y sólo el valor del francés pudo levantar la tarde. También destacó un inicio de faena de rodillas de Fortes al segundo y alguna serie de Daniel Luque.
Juan Leal inició faena al tercero de la tarde con el cartucho de pescado que luego desplegó con un pase cambiado por la espalda. El toro salió disparado del muletazo y luego regresó para embestir cruzado y con mal estilo. El torero arriesgó y la faena tomó dimensión en el final, con el toro ya acobardado en tablas, cuando metido entre los pitones encadenó varios circulares. Llegó a tropezar delante de la cara del animal pero los capotes estuvieron al quite para salvarlo del percance. Hubo un sector del público que no valoró positivamente el esfuerzo del francés y hubo cierta división en el saludo. Con el sexto, la tarde ya había entrado en el desgaste de dos horas y media de festejo y como tampoco dio opciones poco pudo hacer. Además se llevó una voltereta.
El inicio de faena de rodillas de Fortes, también con el cartucho de pescado, tuvo mucho poder y gusto en los muletazos al natural. Sereno sin violentar al animal, el malagueño estuvo por encima del toro que salió desentendido de los muletazos y con la mirada perdida en el tendido. La estocada quedó delantera y tuvo que emplear el descabello en dos ocasiones. El quinto tampoco quiso emplearse.
En primer lugar se lidió el toro reseñado en cuarto lugar, al correrse turno. Daniel Luque abrevió con él ante la imposibilidad. En cuarto lugar estoqueó al sobrero bis, un colorado bajo y hondo de Carriquiri que manseó hasta el punto de tener que mover los caballos de picar a favor de la querencia. Aguantó alguna serie al principio con la muleta pero luego fue muy deslucido.

 Diego Ventura abre la Puerta Grande en el segundo día consecutivo de "No hay billetes" 

 

Diego Ventura abrió la primera Puerta Grande de la temporada 2017 en el segundo día consecutivo de lleno de "No hay billetes" en la feria de San Isidro. Fue tras una faena soñada e íntima al segundo toro de la tarde, que tuvo calidad y buen tranco y una labor arriesgada frente a un toro complicado, que fue el quinto. Paseó una oreja de ambos toros para sumar su décimotercera Puerta Grande en Las Ventas.
Dos vueltas al ruedo completas dio Diego Ventura montando a Nazarí con el segundo de la tarde cosido al estribo. Dos vueltas al ruedo templando y toreando. Luego a lomos de Fino realizó piruetas, quiebros y cambios de dirección, en una faena más íntima y profunda y con menos alardes al público. Las cortas al violín con Remate y, pese al pinchazo, el rejonazo certero final puso en su mano la primera oreja de la tarde y la primera que pasea un rejoneador en el San Isidro presente. Supo aprovechar al máximo la calidad del toro Jardinero, pero luego también supo arriesgar y apostar con el toro más complicado que fue el quinto. También pinchó tras una faena de mucho ajuste en la que destacó Sueño. 
Andy Cartagena saludó una ovación en el cuarto al igual que Leonardo Hernández en el tercero, un toro manso que saltó al callejón y con el que mostró su firmeza. Tampoco el de Cartagena fue mejor y su doma conquistó al público que valoró positivamente su actuación. Frente al primero y al sexto fueron silenciados.

 Vuelta para Fortes en la sexta de abono 

 

Fortes dio una vuelta al ruedo en el segundo de la tarde de Lagunajanda. Fue tras una faena de mucha quietud, valor y serenidad que convenció al público que le pidió la oreja pero no fue concedida por el presidente. A Román le tocó el mejor toro, el tercero, por el que fue cogido en el final de faena. Quedó a merced del animal pero se escapó de la cornada. Juan del Alamó dejó un buen quite en el último toro, después de dos faenas sobrias. 
"Luchador" hizo hilo en banderillas. Fortes se fue a los medios para citar de lejos de rodillas con un pase cambiado. Al tercer muletazo se levantó para continuar la serie, en lo que fue un inicio con mucha transmisión. El toro que tuvo raza y poder, no permitía ni un error y el malagueño ajustó mucho los muletazos, en una labor muy reunida y de riesgo. Finalizó con bernadinas y con ellas el público terminó de convencerse. Hubo petición de oreja tras la estocada. Con el quinto, cuesta arriba, serio y con volumen, sin embargo, estuvo largo rato hasta que comenzaron a recriminarle desde el tendido y pedirle que abreviara. 
"Piragüista", lidiado en tercer lugar, tuvo fijeza, humillación y velocidad. La faena de Román se cimentó sobre series cortas en las que dejó ver las virtudes del animal. El toro se vino a menos, quizás cuando la labor todavía no había alcanzado su esplendor. En el cierre por abajo fue arrollado sin consecuencias aparentes. Mató de un pinchazo hondo y varios descabellos. Para el sexto, la tarde ya contaba con largo metraje y el lucimiento se desvaneció con las condiciones del animal, que no se desplazó y comenzó a defenderse pronto. 
Abrió plaza Juan del Álamo que también quiso lucir al toro en los medios. El toro no contó con la opinión favorable del público y pese a tener calidad, no convenció por su falta de fuerza. Con el cuarto desrazado tampoco pudo tomar vuelo la faena. Un quite por verónicas rematado con una media sirvió para resarcirse. 

 David Mora escucha los tres avisos 

 

Un quite por verónicas de Diego Urdiales o la facilidad de José Garrido para manejar el capote fueron las notas de luz. La tercera corrida de San Isidro supuso un trago amargo para David Mora quien escuchó los tres avisos en el quinto de la tarde. Los toros de El Pilar, largos y con alzada, tuvieron el denominador común de la falta de casta y el festejo estuvo marcado por detalles deslucidos como los intentos de saltar al callejón del segundo de la tarde.
En el primero de la tarde sobresalió un quite de Diego Urdiales por verónicas del que salió andando con poderío y templanza de la cara del toro. Fue lo mejor junto a un inicio con aires de ayer pero las complicaciones ante un toro pegajoso se desencadenaron y falló con los aceros. El cuarto tuvo mejor intención pero falta de fuerza lo que propició una embestida rebrincada en la que siempre echó la cara arriba. Tras probar por ambos pitones, el riojano abrevió.
El segundo fue el entretenimiento del público mientras que intentó saltar las tablas en un par de ocasiones. No cesó en su intento de huir, rajado y manso, por lo que fue imposible plantear una serie continuada. El quinto, de 611 kilos, permitió alguna serie más ligada de David Mora con la muleta. Lo peor vino con el descabello hasta que le sonaron los tres avisos. 
Un quite por delantales de José Garrido y un saludo al tercero más aguerrido fueron dos de los momentos más brillantes de la tarde. Al tercero le faltó raza y ganas y con el sexto tampoco terminó de redondear una tarde sin opciones.


 Javier Jiménez saluda una ovación en la primera corrida de San Isidro 2017 

 

Javier Jiménez saludó tras la faena al quinto de La Quinta, un toro que fue ovacionado en el arrastre en la primera corrida de la Feria de San Isidro 2017. Por el pitón izquierdo permitió que el sevillano firmara los muletazos con mayor eco en los tendidos. La cara amarga fue la cogida de David Galván en su primer toro, que tras quedar inconsciente en el ruedo, fue trasladado a la enfermería donde se le diagnosticó una probable factura en el codo izquierdo. Alberto Aguilar demostró, una vez más, su firmeza y capacidad ante toda clase de toros.
El arranque de San Isidro estuvo condicionado por el frío y la lluvia, y en ocasiones las rachas de viento. También por el juego de los toros de La Quinta, una corrida seria de presencia y con trapío, un punto por encima del tipo del encaste de Santa Coloma, que contó con toros nobles y otros complicados e imposibles, como fue el segundo, el que hirió a David Galván y que fue aplaudido de salida. Por ambos pitones se orientó rápido y no permitió ni un muletazo sin venirse al cuerpo.
El quinto mostró complicaciones en los primeros tercios, con algún arreón que obligó al matador a tomar el olivo y al banderillero lidiador. En cambio, con la muleta por el pitón izquierdo se desplazó con recorrido y Javier Jiménez supo mandar sobre él para ligar series, justo la carencia que tuvieron sus otras faenas por la condición de los toros. Con el tercero anduvo mal con la espada y con el sexto le llegaron a sonar dos avisos de igual manera. 
Alberto Aguilar volvió a convencer por su seguridad y por su toreo al natural con el noble y serio primero. Llevando la muleta arrastrada, tuvo emoción una faena que no fue redondeada por el pitón derecho por donde protestó más el animal. Con el cuarto, cornipaso, hizo notar su capacidad con un toque seco con la muleta que obligó al animal a embestir, de nuevo de mejor forma por el izquierdo.