Mexico : Oreja para José Garrido 

 

Unas seis mil personas en tarde soleada y fría, seis toros de “Arroyo Zarco”, desiguales en presentación y juego. 

-Ignacio Garibay: Silencio en su lote.
-José Garrido: Oreja y Silencio tras aviso.
-Diego Sánchez: Palmas y Silencio

 


 Mexico : Jerónimo se lleva el triunfo al cortar una oreja 

 

En la octava corrida de la Temporada Grande de la Plaza México el triunfo fue para Jerónimo, quien cosechó una vuelta al ruedo y una oreja de peso y valía. La tarde permitió también destellos de calidad y sobre todo de firmeza a los jóvenes matadores Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín, ello ante un encierro de buen juego en lo general de la ganadería de Caparica de la que destacaron tres toros aplaudidos en el arrastre, por lo que al final del festejo los ganaderos Julio Muñoz Cano y Roberto Viezcas saludaron en el tercio. El joven diestro Antonio Lomelín confirmó su alternativa con el toro de nombre “Divino”, herrado a fuego con el número 114, de 538 kilos, al que saludó brevemente con el capote. Tras la Suerte de Varas se recreó con un quite por chicuelinas que remató soltando la punta del capote. Confirmó su alternativa de manos de Jerónimo y ante el testimonio de Juan Pablo Llaguno para después brindar la muerte de su toro al respetable, tomó el engaño e inició con pases por bajo, para después dejar en una faena esforzada muletazos aislados por el pitón derecho. Mató al primer viaje para ser silenciado, el toro fue aplaudido en el arrastre. 

Jerónimo tuvo en suerte al segundo de la tarde, “Remolino”, de 531 kilos, un toro con el que se recreó con cadencia y clase por verónicas acompasadas, recreándose también con un vistoso quite para llegar con firmeza a la faena de muleta en la que dejó series con muletazos largos y templados, corriendo la mano diestra con naturalidad y mando. Y por el izquierdo, imprimió la variedad e inventiva, dejando detalles aislados en una actuación que transmitió a los tendidos. Mató al primer viaje para dar una vuelta al ruedo.“Ilusionista”, fue el tercero de la tarde y primero del lote del queretano Juan Pablo Llaguno que mostró solidez y claridad en una faena de muleta en la que cuajó muletazos de buena manufactura ante un toro que se queda corto. Llaguno fue prendido y se llevó una voltereta de la que se repuso sin mirarse la ropa para continuar con su firme labor muleteril; pesado con el acero saludó en el tercio y escuchó un aviso. El cuarto de la tarde, “Vaquero”, fue un toro con calidad y transmisión de nombre “Vaquero”, de 523 kilos, que permitió la máxima expresión del diestro Jerónimo que firmó la clase con el capote y el sentimiento con la muleta en una faena con pasajes templados con muletazos con ritmo, recorrido y temple por ambos pitones. 

Con el quinto de la tarde, “Trueno”, de 555 kilos, Juan Pablo Llaguno, volvió a mostrar firmeza y solvencia, cuajando una faena de mucho mérito de la que cosechó palmas. Con el cierra plaza Antonio Lomelín saludó en el tercio tras dejar claro la determinación con pasajes aislados, destacando dos series por la diestra y las manoletinas ajustadas con las que cerró, mató al primer viaje para saludar en el tercio. 


Mexico : Tarde de entrega

 

Tarde fresca en la que se lidiaron seis toros de la ganadería de “San Marcos”, bien presentados por el rejoneo. 

Emiliano Gamero: Dos avisos y Vuelta al ruedo.
Luis Pimentel: Silencio y Vuelta al ruedo
Sebastián Torre: Silencio y Palmas.

 


 Trofeos oficiales Feria Taurina de Cali 2017 

 

La Plaza de Toros de Cali anunció los triunfadores de la Temporada Taurina 2017, el día 31 de diciembre después del último festejo celebrado en el marco de la sexagésima feria taurina de Cali, así lo dio a conocer el presidente de la entidad, doctor Alfonso Otoya Mejía, como es usual tras concluir la feria. El jurado calificador conformado por la junta directiva decidió que sería entregado el trofeo Señor de los Cristales, como triunfador de la Temporada 2017, al diestro español Enrique Ponce, por su faena al toro No. 203 de nombre “Panelita” de la ganadería Las Ventas del Espíritu Santo, lidiado el día 29 de diciembre de 2017. 

Fue elegido el picador Rafael Torres como Mejor Subalterno a Caballo por su excelente desempeño en la suerte de varas y mejor puyazo. En la categoría de Mejor Subalterno de a Pie, el triunfador fue Carlos Rodriguez Garrido como mejor banderillero y lidiador. Los Jurados Pedro Cruz y Santiago Durán determinaron entregar el premio al Mejor Encierro de la feria a la ganadería Juan Bernardo Caicedo por su presentación la tarde del 31 de diciembre. Igualmente fue reconocido como el Mejor Toro de la Feria Taurina 2017 al toro de nombre ‘Velero’, número 435 de la Ganadería de ‘Achury Viejo’, lidiado el 27 de diciembre por el matador Luis Miguel Castrillón. 


 Cali : Castella, Bolívar y Roca Rey a hombros 

 

Tarde histórica en Cañaveralejo. Los tres toreros se repartieron ocho orejas ante un gran encierro de Juan Bernardo Caicedo. Después de varias tardes grises, Cañaveralejo encontró la luz. Seis toros de Juan Bernardo Caicedo, intimidantes y con bravura, precipitaron una corrida para la historia de la plaza que ha cumplido 60 años. Y tres toreros que salieron al ruedo a no dejarse ganar la pelea, y que con su casta y valor tuvieron como premio el pasaporte para atravesar la puerta grande tras repartirse ocho orejas. Y eso que por algunos fallos con la espada el resultado podría ser histórico. 

Sebastián Castella, ídolo de la afición de Cali, fue el que dio el primer golpe. Le bastó el primero de la tarde para poner a delirar a un público que siempre le ha querido. Se enfrentó a Enamorado, un toro que con sus embestidas provocó el romance en la plaza. El torero francés se cansó de pasárselo alrededor de su cuerpo hasta enloquecer los tendidos, y la pasión se desbordó a tal punto que la presidencia concedió los dos trofeos y la vuelta al ruedo para el toro en el arrastre. Ni el más optimista pensaba que la tarde sería tan redonda. 

El turno fue para el colombiano Luis Bolívar a quien poco le gustó que un foráneo se fuera en ventaja en su propia casa. Brindó la faena a sus paisanos y le pegó pases de todas las facturas a Barba Azul. Apenas era el segundo de la tarde y la plaza era un clamor. Las dos orejas fueron el premio con el que hizo respetar su feudo. 

Pero si Bolívar salió picado con el triunfo de Castella, Roca Rey salió a y tragarse el mundo después de que sus compañeros aseguraron la puerta grande. Y los que ganaron fueron los aficionados, pues si ya sabían del temerario valor del torero peruano, jamás se imaginaron lo que verían a continuación. 

Roca Rey ya había saludado a Distinguido, tercero de la tarde, con tres largas cambiadas de rodillas con el capote, y si eso no era suficiente, se tiró de rodillas con la muleta, un muletazo por alto, y luego un cambiado por la espalda de rodillas. Si alguien lo había visto que levante la mano. Y si alguien no lo alcanzó a ver, el torero peruano repitió la dosis hasta en dos oportunidades más. Cuando Roca Rey se levantó de la arena la plaza, la tenía rendida a sus pies. Lo que siguió fueron minutos de toreo intenso, finalizados con un desplante también temerario, cuando el torero se despojó de espada y muleta y lo desafió a cuerpo limpio. Faena para Señor de los Cristales, pero la espada redujo el clamor a una vuelta al ruedo. 

Castella, sin embargo, no admitía empates en el marcador. Y ante el cuarto, Jilguerillo de nombre, volvió a dar muestras de toda su capacidad. Esa que hipnotiza a los toros y los hace perseguir la muleta. Los oles que se escuchaban en la plaza eran atronadores, y las dos orejas fueron el premio a un torero que salió a reconquistar a Cali, su eterno amor. Otras dos orejas. 

A Bolívar no tuvo otra salida que irse a la puerta de chiqueros para recibir al quinto. Se arrodilló frente a la puerta de los sustos y al que asustó fue al público con una larga cambiada de rodillas. No desperdició de alegrar al público con un quite con el capote y brindó su faena a un maestro de Cali, el torero Enrique Calvo El Cali. Su faena ante Sabihondillo fue emotiva, no solo por las encastadas embestidas del animal, sino por la capacidad del colombiano que le pegó pases de todas las facturas. Interpretó la suerte suprema con la difícil suerte de recibir pero no atinó, y la espada le privó de pasear más trofeos. 

Tesorero, sexto de la tarde, era la última carta de Roca Rey. Su faena no tuvo la dimensión de la primera, pero tuvo los méritos suficientes para que el público lo premiara con la salida a hombros. Y hasta la banda de músicos le dedicó un solo de trompeta para animar su faena. Las dos orejas que merecía en el tercero las consiguió el en último, cuando el público obligó al ganadero Juan Bernardo Caicedo a dar una vuelta al ruedo. La feria de los 60 años terminó por todo lo alto, tres toreros que abrieron la puerta grande y una afición que salió toreando por los tendidos. 

Cali, plaza de toros de Cañaveralejo  Sexta Corrida. Se lidiaron toros de Juan Bernardo Caicedo. Enamorado, número 835 y con 494 kilos, lidiado en primer lugar, fue premiado la vuelta al ruedo en el arrastre. El ganadero dio la vuelta al ruedo y salió de hombros. 

Sebastián Castella: dos orejas y dos orejas
Luis Bolívar: dos orejas y saludo desde el tercio tras aviso
Roca Rey: Vuelta al ruedo y dos orejas 


 Cali : Adriano y un salto que subió la adrenalina en Cañaveralejo 

 

Perera, Bolívar y López Simón se marcharon caminando de la plaza pero protagonizaron momentos muy emotivos en el ruedo de Cañaveralejo. Se lidió un encierro de Salento. Miguel Ángel Perera, Luis Bolívar y López Simón, tres ganadores del Señor de los Cristales, hicieron el paseíllo en la quinta tarde de nuestra Feria Taurina, con la ilusión de reeditar antiguas tardes de triunfo, los tres pudieron salir a hombros por la puerta grande, esa que tanto conocen. Pero esta vez sus espadas no fueron certeras y el festejo se saldó sin trofeos. Por eso los números no reflejan las emociones que se vivieron en Cañaveralejo. 

La tarde no comenzó con buen color. Una nube negra se posó sobre la Plaza y minutos antes de que sonaran clarines y timbales del cielo cayó un chaparrón. Perera fue quien tuvo que ponerle el pecho al temporal para enfrentarse a Tronante, primero del encierro de Salento. A pesar del vendaval, el torero de Badajoz prendió la tarde con una faena poderosa, en la que toreó con la mano muy baja a pesar de que el ventarrón le levantaba la muleta como si fuera una bandera. Perera se pasó las embestidas del toro alrededor de su cuerpo una y otra vez y Cañaveralejo se olvidó del agua. Todo hubiera terminado con el premio mayor para el torero, pero cambió las dos orejas por dos avisos, que apenas se escucharon entre los truenos que acompañaron la faena ante Tronante. El cuarto fue un toro que intimidó a picadores y banderilleros, Perera abrevió la faena ante el enfado de algún sector del tendido. La espada tampoco encontró lugar y se marchó tras tres avisos. 

Si Luis Bolívar no se marchó en hombros, también fue porque su espada le cerró la puerta del éxito. Pudo abrir el marcador en el segundo de la tarde, al que saludó con dos largas cambiadas de rodillas con el capote. Con la muleta emocionó al público y la banda de músicos quiso animarlo con un bambuco, pero el torero pidió cambio de partitura por un pasodoble, acordes más propios para acompañar el duelo entre toro y torero. Pero si hubo alguien que levantó los tendidos fue Adriano, quinto de la tarde. La puerta de chiqueros se abrió y desde que salió por ella el ruedo de Cañaveralejo pareció quedarse corto. En la primera vuelta de reconocimiento que dio en la arena se estrelló contra tres burladeros, como si quisiera desbaratar las tablas. Luego se tomó confianza y dio un impresionante salto con el que se metió a husmear en el callejón y a meter miedo a quienes allí se encontraban. Luego le abrieron la puerta y Bolívar lo recibió con su capote y levantó a la gente de los tendidos. Adriano peleó en el caballo y persiguió a los banderilleros que se escaparon saltando la barrera. Bolívar brindó al maestro Curro Vásquez, y aunque no fue faena para la historia, sí fue un ‘toma y dame’ entre toro y torero. Tampoco tuvo la firma de una estocada efectiva. 

Quien sí tuvo que jugársela fue López Simón, el vigente Señor de los Cristales. Chanelito el tercero de la tarde, lo miraba continuamente y le venía anunciando la cornada. El madrileño se la jugó y arriesgó para robarle muletazos que parecían imposibles. El sexto, el toro más serio del encierro, parecía tener en sus embestidas las llaves del triunfo, pero su bravura se apagó más pronto de lo esperado, y aunque hubo petición de oreja todo se redujo a ovaciones. Sin trofeos culminó una tarde que tuvo agua, truenos pero también emociones en el ruedo, y en el callejón. 

Cali, Plaza de Toros de Cañaveralejo. Quinta corrida. Toros de Salento. 

Miguel Ángel Perera: dos avisos y tres avisos.
Luis Bolívar: silencio y saludo desde el tercio.
López Simón: silencio y palmas tras petición de oreja. 


 Cali : Enrique Ponce sale a hombros en su regreso a Cañaveralejo 

 

El torero español fue el triunfador de la cuarta corrida al cortar dos orejas a un toro de Las Ventas del Espíritu Santo. Actuó en mano a mano con el peruano Roca Rey. Enrique Ponce y Andrés Roca Rey se midieron en mano a mano en la cuarta tarde de toros en Cañaveralejo. Un duelo entre un maestro consumado, con más de 25 años de alternativa, y un joven retador que busca asaltar la cima del toreo. Esta vez, en el ruedo de Cali, Ponce siguió siendo el rey. 

Al español le bastó un solo toro, el primero del festejo. Tenía el hierro y la divisa de Las Ventas del Espíritu Santo, y se llamaba Panelita. Fueron tan dulces sus embestidas que Ponce las aprovechó para acariciarlo con su muleta. Su toreo elegante y estético puso de pie de pie a los aficionados que llenaron los tendidos y que no se cansaron de aplaudir cada uno de los muletazos que se hicieron interminables. El toro de la ganadería de César Rincón fue el más sobresaliente, y a la postre fue el único que se llevó el premio de la vuelta al ruedo en el arrastre. Otro capítulo de maestría fue el que Ponce firmó en el tercero. Ebanista, de Ernesto González Caicedo, salió al ruedo en substitución del titular de Las Ventas, al que la presidencia ordenó su regreso a los corrales apenas en el primer tercio. El toro, de pelo cárdeno y fina estampa ilusionó con sus hechuras, pero rehusó a dar pelea y se refugió cerca a la puerta de toriles, su terreno favorito. El maestro español pidió calma al público pues sabía que lo podía engañar. Y así fue. Le dejó la muleta en la cara hasta que el toro dejó de resistirse, o mejor, la muleta de Ponce logró convencerlo y la plaza entró en ebullición. Tanto en este toro como en el quinto, el torero valenciano no tuvo fortuna con la espada, y los trofeos que estaban listos para caer en su mano se esfumaron. 

El peruano Roca Rey no tuvo la complicidad de sus tres toros para seguir el camino por la puerta del Señor de los Cristales trazado por Enrique Ponce. Su primero, con el hierro de Las Ventas, tuvo nobleza pero se apagó tan pronto que el público quedó con los crespos hechos. El cuarto toro también regresó a los corrales, y el de Ernesto González que salió como reserva tampoco resistió. El sexto era su última carta pero el de Las Ventas se encargó de cerrarle la puerta grande, ese túnel que conoce de sobra, pero que tendrá que esperar para abrir en la corrida del 31 de diciembre. 

Cali, plaza de toros de Cañaveralejo  Cuarta corrida. Se lidiaron 4 toros de Las Ventas del Espíritu Santo (1°, 2°, 5° y 6°) y 2 de Ernesto González (3° y 4°). Panelita, número 203, con 512 kilos de peso, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. 

Enrique Ponce: dos orejas, saludo desde el tercio y saludo desde el tercio tras aviso
Roca Rey: silencio, ovación y silencio 


 Cali: Guillermo Valencia abre la puerta grande 

 

El de Popayán tomó la alternativa ante dos grandes figuras del toreo y se impuso en la tarde en que se celebró el aniversario número 60 de Cañaveralejo. Manzanares saludó en sus dos toros y Cayetano cortó una oreja. El niño torero de Popayán cumplió su sueño y de qué manera. No solo se hizo matador en la Plaza de Toros de Cali y ante dos máximas figuras del toreo, sino que en el primer toro de su carrera alcanzó la gloria. Se llama Guillermo Valencia, como el poeta o como el presidente de la república, dos de sus ilustres paisanos. Un matador de toros que en su primera tarde se fue a hombros por la puerta del Señor de los Cristales. Cali se vistió de goyesca para la ocasión. Un 28 de diciembre de 1957 se inauguró Cañaveralejo. 60 años después la fiesta sigue viva y Colombia encontró un nuevo torero. Se lidiaron toros de otra gloria del toreo colombiano, César Rincón y aunque no fue un encierro redondo, precipitó una tarde con mucho para recordar. 

Guillermo Valencia nunca la olvidará. Manzanares le cedió la lidia del primer toro en presencia de Cayetano. Nativo, el toro de Las Ventas del Espíritu Santo fue un auténtico regalo para el debutante. Embistió con nobleza y calidad desde que se asomó a la arena. El torero de Popayán comenzó su faena con cambiados por la espalda, luego citó a larga distancia y el toro se fue tras la muleta como si fuera el mayor objetivo de su vida. No se cansó de perseguirla una y otra vez, el torero se lo pasó alrededor de su cuerpo hasta poner la plaza boca abajo. Cortó dos orejas. 

Era apenas el prólogo de lo que parecía ser una tarde para la historia. Pero los cinco capítulos restantes no alcanzaron la misma dimensión. El primero de Manzanares fue devuelto a los corrales, pero el sobrero que lo sustituyó no tuvo emoción. El quinto de la tarde provocó los momentos de mayor tensión. Cuando Manzanares lo toreaba con la muleta prefirió el cuerpo que la tela y levantó al torero que cayó en la arena. Manzanares superó el trance y arrancó apasionados oles del tendido. Saludó ovaciones en sus dos toros. 

Cayetano abrevió su faena al tercero de la tarde, entre otras porque el toro prefería buscar las zapatillas del torero que la tela de los engaños. Pero fue con Previsivo, el toro que salió en quinto lugar, donde los quilates de su toreo brillaron con luz propia. No fue una faena de muchos pases, pero los pocos que dio fueron de categoría. El público de Cañaveralejo lo supo entender y se emocionó con la pureza de su toreo. El torero hasta hizo recordar a su padre, Paquirri, cuando toreó mirando al público en los tendidos. 

La tarde del aniversario fue para Guillermo Valencia que pudo pasear otro trofeo en el sexto, pero ya era un trámite para su paseo triunfal. El torero de Popayán se fue a hombros por la puerta que siempre soñó cruzar desde que era un niño torero. 

Ficha : Cali, Plaza de Toros de Cañaveralejo. Toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

-Manzanares: saludo desde el tercio y saludo desde el tercio.
-Cayetano: silencio tras aviso y una oreja.
-Guillermo Valencia: dos orejas y ovación tras petición de oreja. 

Guillermo Valencia tomó la alternativa con el toro Nativo, número 312 con 464 kilos de peso. 


 Cali : Castrillón abre la puerta del Señor de los Cristales 

 

El torero colombiano Luis Miguel Castrillón cortó dos orejas a Velero, un notable toro de Achury Viejo y salió a hombros en la segunda corrida de nuestra Feria Taurina 2017. Los españoles David Mora y López Simón completaron la terna. La puerta grande del Señor de los Cristales se abrió de par en par en la segunda tarde. Por allí salió a hombros un torero paisa, Luis Miguel Castrillón. No era el favorito de la terna, pero los que apostaron por él se llevaron el premio gordo. El que pega primero pega más fuerte, y Castrillón dio un golpe contundente. Se llevó las primeras dos orejas de nuestra feria. 

Las consiguió en el duelo que sostuvo con Velero, tercer toro del encierro de Achury Viejo que a la postre fue el coprotagonista de la tarde. Se tiró de rodillas y lo saludó con una larga cambiada de rodillas. Levantó su montera, brindó su faena al cielo y recibió como regalo las nobles embestidas de un toro que no se cansó de perseguir la muleta. Castrillón le plantó cara con elegancia y nunca dejó que los pitones del toro alcanzaran su muleta. La tarde que no se había encendido se prendió con la muleta del antioqueño, que levantó la plaza y Cañaveralejo se rindió a un torero que supo conquistarla. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro en el arrastre. 

Mientras Castrillón se marchaba a hombros de los monosabios, sus compañeros de terna lo hicieron caminando. David Mora trató de encender los ánimos en el primero de la tarde, y aunque consiguió los aplausos del público la faena se fue apagando. Escuchó dos avisos. La historia se repitió en el cuarto con el que el torero español supo justificarse pero no sus virtudes no fueron suficientes para emocionar al público. 

López Simón volvió a Cali para defender su condición de vigente Señor de los Cristales. El triunfador de la feria del 2016 tuvo poca fortuna con sus toros. Su primero fue perdiendo fuerza hasta agotar la paciencia del torero. El quinto pocas ganas tuvo de embestir pero el diestro español se empeñó en robarle embestidas y consiguió pases con la muleta que arrancaron oles del tendido. Sin embargo, fue poco para acariciar algún trofeo. La tarde, ya tenía dueños. 

Cali, Plaza de Toros de Cañaveralejo.  Segunda corrida. Se lidiaron toros de Achury Viejo. Velero, número 435 con 440 kilos y lidiado en tercer lugar fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. 

-David Mora: saludo tras dos avisos y saludos.
-López Simón: silencio y silencio.
-Luis Miguel Castrillón: dos orejas y silencio. 


 Cali: Con una vuelta al ruedo, Padilla se despidió de Cañaveralejo 

 

Juan José Padilla dio la única vuelta al ruedo en la primera tarde de nuestra Feria Taurina de Cali 60 años. Se lidiaron toros de Paispamba, Fuentelapeña y el español alternó con el colombiano Sebastián Ritter y el venezolano Jesús Enrique Colombo. La primera tarde de nuestra Feria Taurina de Cali estuvo pasada por agua. Minutos antes de que sonaran clarines y timbales para el primer paseíllo en Cañaveralejo, lo que sonaron fue truenos y el cielo se desgarró soltando agua. El ruedo la soportó y contra todo pronóstico la fiesta no se detuvo. Se enfrentaron dos ganaderías de la región, Fuentelapeña y Paispamba, pero ninguno de los toros de este hierro pasó a la historia de la plaza, a pocos días de cumplir 60 años. 

Juan José Padilla, un torero admirable y admirado por su trayectoria dentro de los ruedos, se despidió de Cali, la única plaza colombiana en la que ha hecho el paseíllo. Se enfrentó a Distinguido de Fuentelapeña, primero de la tarde, no puso banderillas pero se reconcilió con el público con pases de rodillas y alardes de valor. Dio la vuelta al ruedo en la que recibió el cariño de la afición caleña. Con su segundo aplicó la misma fórmula para alegrar al público que había soportado mucha lluvia. 

Sebastián Ritter, el colombiano del cartel, se enfrentó a sus toros con pundonor y valor. Su primero le destrozó el traje pero el torero se levantó y se puso muy cerca de los pitones. Dicen que no hay quinto malo, pero Ritter le tocó sufrir la excepción de la regla. El titular fue devuelto, y el sobrero que lo sustituyó no regaló una sola embestida. Sonaron tres avisos. 

Debutaba como matador de toros el venezolano Jesús Enrique Colombo. En su primer turno se enfrentó a Trueno, de Paispamba, toro que le hizo honor a la tarde. Inicio su faena de muleta apoyado sobre las tablas, pero lo que parecía terminar en triunfo se empantanó. Con el que cerró la tarde, Enamorado de Fuentelapeña, no hubo romance. Cañaveralejo tendrá que esperar a un torero del que se enamoró en su época de novillero. 

Ficha:  Cali, Plaza de Toros de Cañaveralejo.  Primera corrida. Se lidiaron tres toros de Paispamba y tres de Fuentelapeña, uno de ellos como sobrero. 

Juan José Padilla: vuelta al ruedo y saludo tras dos avisos.
Sebastián Ritter: silencio y palmas tras tres avisos.
Jesús Enrique Colombo: silencio y palmas. 


 Mexico: Oreja para Barba y Adame en la Navideña 

 

Menos de un cuarto de entrada en tarde agradable. Seis toros de “Rancho Seco” bien presentados, de poco juego. 

-Fabián Barba: Palmas y Oreja tras aviso.
-Antonio Romero: Silencio en su lote.
-Gerardo Adame: Oreja y Ovación.

 


 Mexico : Cortan oreja Cartagena y Sánchez 

 

El rejoneador Andy Cartagena y el matador de toros Juan Pablo Sánchez se convirtieron en los triunfadores de la Quinta Corrida de la Temporada Grande 2017-2018 en la Plaza México. En esta corrida se vivieron momentos importantes por parte del rejoneador Andy Cartagena, de Juan Pablo Sánchez, así como del matador de toros Fermín Rivera, quien se fue de vacío por las fallas con la espada. Tarde agradable en la que se lidiaron toros de la ganadería de “José María Arturo Huerta” y “Torreón de Cañas”. 

Andy Cartagena: Palmas y Oreja.
Fermín Rivera: Palmas y Tres avisos.
Juan Pablo Sánchez: Oreja y Palmas. 


 Mexico : Un éxito, corrida guadalupana en la Plaza México en pro de damnificados por sismos 

 

Joselito Adame, Sergio Flores, José Tomás, 'El Juli' y Pablo Hermoso de Mendoza se brindaron. Un éxito resultó la corrida de toros celebrada en la Monumental Plaza México en pro de los damnificados por los sismos que sacudieron al país el pasado mes de septiembre. Con el recinto lleno pese al frío Joselito Adame y Sergio Flores cortaron las orejas a sus toros. Adame se reivindicó con una actuación de torero macho, desde la portagayola a la estocada sin muleta, mientras Flores, nuevo consentido de la afición, cuajó la obra más emotiva del evento frente al astado más enrazado. Gustaron José Tomás, serio y centrado con su enemigo, que borró la imagen difusa de su anterior comparecencia en este coso, y Manzanares, que llevó a cabo una labor de exquisita elegancia. El resto de alternantes tuvieron menos suerte con sus astados. 


 Mexico : Sergio Flores destaca en la Cuarta Corrida 

 

El tlaxcalteca corta la única oreja del festejo en la Plaza México. El matador de toros tlaxcalteca Sergio Flores se convirtió en el triunfador de la Cuarta Corrida de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, y lo hizo al cortar la única oreja de una tarde en la que Sebastián Castella destacó con la lidia de su segundo, por lo que saludó en el tercio, mientras que Ginés Marín fue silenciado en su lote, y Luis David Adame, aplaudido con el cuarto del festejo en el que se lidiaron toros de la ganadería de Xajay.


 Mexico : Excelsa tarde de Enrique Ponce 

 

Dos orejas y la salida a hombros para el valenciano en la Tercera Corrida de la Temporada Grande El matador de toros Enrique Ponce cuajó una gran faena al toro “Vivaracho”, de la ganadería de Teófilo Gómez, ejemplar de regalo que mereció el honor del arrastre lento tras la calidad que ofreció en la muleta del diestro valenciano que dejó una sinfonía para el recuerdo en un trasteo que le llevó a cortar las dos orejas para salir una vez más por la Puerta del Encierro de la Plaza México. Ponce se convirtió de esta manera en el máximo triunfador de la Tercera Corrida de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México. Esta tarde, Octavio García “El Payo” cortó una oreja, también dimensionó la grandeza de su toreo con una faena excelsa al toro “Murmullo”, de la ganadería de Teófilo Gómez, al que cuajó por nota, totalmente desbordado, asentando y confirmado que existe en él una gran capacidad artística, de clase infinita y que dentro de la baraja mexicana se apunta para llegar a lo más alto y con justificada razón. Joselito Adame, en su segundo paseíllo dentro de la presente Temporada Grande, mostró una vez más la casta, el valor y la verdad, entregándose de principio a fin en el lote que le correspondió, firmando momentos que se quedan en la retina y dando sobre todo ese extra que se necesita cada tarde. Con el segundo de su lote fue prendido pero sacó la casta y se quedó ahí para dejar en claro que salió a darlo todo. 

El toro de nombre “Regiomontano”, de 496 kilos, abrió la tercera corrida de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, correspondiendo al rejoneador potosino Jorge Hernández Gárate que montó a “Bucéfalo”, para rodarse con torería, colocando un rejón de castigo al toro de El Vergel. “Valladolid”, una de las estrellas de su cuadra, le permitió a Gárate templar y mandar, toreando de costado con verdad y clase, haciendo lo propio con “Rafaelito”, consiguiendo hacer vibrar, pues toreó por dentro cambiando el viaje con auténtica determinación, luciendo con gran gala con la colocación de las banderillas al violín que cautivaron a la afición; en los lomos de ”Quinto Pecado” se adornó banderillas a cortas, falló con el rejón de muerte y quedó su actuación en palmas. 

“Vivaracho”, de 510 kilos, de Teófilo Gómez, fue el toro con el que Ponce se sublimó en una sinfonía única. Clase y temple en los primeros muletazos con una verticalidad pasmosa como si toreara de salón, en total abandono, con quietud, girando sobre su propio eje y pasándose al toro muy cerca. El toro noble fue un colaborador fiel en esta espléndida actuación, cambios de mano deslumbrante y pases de pecho que perdurarán en el tiempo por la despaciosidad con la que se ejecutaron. La Plaza México cimbró agitándose los pañuelos para justa concesión de dos orejas, aunque la petición mayoritaria exigía el rabo. 


 

Roca Rey recoge su tercer Escapulario de Oro

  

Andrés Roca Rey recogió el Escapulario de Oro de la Feria del Señor de los Milagros de Acho 2017, convirtiéndose así en el único matador en la historia que es ganador del mismo durante tres años consecutivos (2015, 2016 y 2017).

 


 Lima : Castella triunfa en el día grande de Colombo 

 

Acho (Lima, Perú), dimanche 26 novembre 2017. 2/3 d’entrée. Toros de Puerto de San Lorenzo et La Ventana del Puerto. 

Sébastien Castella, silence et deux oreilles. 

Ginés Marín, ovation avec saluts et silence. 

Jesús Enrique Colombo (alt.), ovation avec saluts et ovation. 

En volandas se fue el galo el día de la alternativa de Jesús Enrique Colombo, que no tuvo suerte con su lote de de Puerto de San Lorenzo como tampoco Ginés Marín.. Llegaba la alternativa del novillero venezolano Jesús Enrique Colombo en la tarde de este domingo en la quinta de la feria del Señor de los Milagros de Lima. Junto a él, Sebastián Castella como padrino y Ginés Marín como testigo de la ceremonia. Se lidiaban toros con el hierro de Puerto de San Lorenzo. El de la alternativa del venezolano fue Chicharro, uno de 485kg negro del Puerto de San Lorenzo 


 Mexico: Saldívar se queda con el triunfo 

 

Una oreja para el diestro hidrocálido en la segunda corrida de la Temporada Grande. Arturo Saldívar se convirtió en el triunfador de la segunda corrida de la Temporada Grande 2017-2018 de la Plaza México, y lo hizo al cortar la única oreja del festejo. Vibrante fue la actuación del diestro hidrocálido con el toro “Bienvenido”, de la ganadería de Jaral de Peñas, que además fue premiado con el arrastre lento tras su buen juego.  

En la tarde de confirmación de Leo Valadez dejó buenos momentos, sin embargo, falló con la espada y perdió así la posibilidad de tocar pelo. El diestro español Cayetano Rivera costeó con un lote complicado con el que estuvo voluntarioso, mientras que el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, dejó instantes de valía con los toros de Bernaldo de Quirós. 

“Olivo”, de 491 kilos, de la ganadería de Bernaldo de Quirós fue el abre plaza del festejo para el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza que dejó instantes de mucho lucimiento, siempre con torería y temple del maestro del rejoneo. Las fallas con el rejón de muerte lo llevaron a ser silenciado. 

“Arrogante”, de 477 kilos, de la ganadería de Jaral de Peñas, fue el segundo del festejo para el diestro hidrocálido Leo Valadez que confirmó su alternativa. Vistosidad y variedad imprimió Valadez en capote y muleta, ello pese a las condiciones del toro por lo que no resultó fácil someterlo. Se impuso el mando y poder del joven diestro que en la cercanía de tablas cuajó muletazos de gran calado por ambos pitones, robando naturales de gran nota. Bernardinas al final de su trasteo que cerró con la misma verdad con la que inició. Errático en la suerte suprema fue aplaudido. 

El tercero de la tarde fue “Barítono”, de 518 kilos, de la ganadería de Jaral de Peñas, que correspondió al diestro español Cayetano Rivera que inició su trasteo por pitón derecho ante un toro que poco se prestó para el lucimiento, robando muletazos de mucha valía, pues en todo momento estuvo con firmeza y determinación, teniendo además como factor en contra al viento. Cayetano fue aplaudido tras su labor en la que estuvo pesado con el acero. 

El cuarto del festejo fue el toro que llevó por nombre “Bienvenido”, de la ganadería de Jaral de Peñas, correspondiendo a un firme Arturo Saldívar, que recibió con larga cambiada de rodillas, jugando bien los brazos con el percal. Brindó al respetable para temerario iniciar su labor en el centro del ruedo, marcando un cambiado por la espalda que provocó el olé con fuerza en los tendidos. 

Saldívar tuvo una faena importante, toreando con mando y poder por pitón derecho ante un toro que tuvo ritmo y recorrido. A placer corrió la mano Saldívar que toreó con hondura, y verdad, dejando pasión y sentimiento también por el toreo al natural, siempre con una entrega absoluta. Su importante actuación la cerró con ajustadas bernardinas, dejando una estocada en buena colocación, sin embargo, el toro tardó en doblar, por lo que usó la espada corta, y tras la mayoritaria petición cosechó una oreja. 


 Mexico : Oreja y vuelta al ruedo para “El Juli” 

en la apertura de temporada 

 

Dos tercios de entrada en tarde fresca, con intermitentes ráfagas de viento. Se lidiaron toros seis toros de la ganadería de “Teófilo Gómez”, desiguales en presentación y juego, nobles y deslucidos en su conjunto, salvo el 2º que fue el más emotivo. 

-Julián López “El Juli”: Oreja, Vuelta y Palmas.
-Joselito Adame: Palmas, Silencio, y Silencio. 


 Lima : Entretenida tercera de abono 

 

Los diestros dieron todo de sí en una tarde donde el ganado no fue del todo colaborador. Partieron plaza en Lima Manuel Escribano, Paco Ureña y José Garrido, que confirmaba alternativa, ante más de media asistencia cubierta en los tendidos para enfrentarse a un encierro de Santa Rosa de Lima. 

Garrido abrió plaza para confirmar su doctorado y dejó claras sus intenciones desde el recibo a portagayola y las enjundiosas verónicas con las que saludó. También de hinojos inició el trasteo de muleta y buscó acoplarse, pero se fue agotando el burel para pisar cercanías y exponer, rematando con ajustadas lasernistas y una entera efectiva que le hizo saludar una ovación. Con su segundo la faena caló pronto entre la afición con delantales y chicuelinas en el primer tercio para continuar en una faena cargada de torería y detalles, con muletazos de mucha profundidad, plasticidad en la expresión y hambre del diestro. A placer estuvo Garrido y con la plaza entregada, pero con el acero no pudo refrendar en los intentos de la suerte de recibir dejando su actuación en saludo al tercio. 

Se esperaba a Manuel Escribano tras su ausencia por cornada en la pasada feria y correspondió a la expectativa con entrega, recibiendo con largas cambiadas de rodillas a su primero y continuando por verónicas y chicuelinas, elevando las sensaciones con las banderillas y conectó cambiándose al toro por la espalda. La poca duración de su oponente hizo que el trasteo no tomara vuelo. Tras el intermedio con baile de Marinera a caballo, se fue a portagayola y continuó con un variado repertorio capotero para nuevamente encender a la concurrencia con los palitroques. Hubo momentos en la muleta de toreo lento y templado, con actitud y ganas por parte del sevillano ante la pérdida de gas del astado, cerrando su faena por ajustadas bernadinas mirando al tendido. El acero encontró hueso y tras el final saludó una ovación. 

El estoicismo y toreo relajado de Paco Ureña se hicieron presentes en el saludo a la verónica a su primer burel. Encajado y con cadencia estuvo Ureña con el percal para luego ajustarse en estatuarios donde el de Santa Rosa le apretó. Puso todo de su parte el torero murciano pero no hubo opciones de lucimiento dejando una entera desprendida de rápido efecto. La misma suerte corrió en su segundo, que se desentendía de las suertes y con el que expuso el torero en busca del lucimiento, dejando algunos momentos sueltos de notable valía.


Pérou: Lima 2°. F. Roca Rey y J Del Alamo cortan una oreja 

 

Importante tarde de los diestros limeño y salmantino ante un variado encierro de La Viña y El Olivar. Más de media entrada se verificó en esta segunda tarde de abono de la Feria del Señor de los Milagros 2017, donde se anunciaron astados de los hierros peruanos de La Viña y El Olivar, de buena presentación, para el limeño Fernando Roca Rey, el aguascalentense Joselito Adame y el salmantino Juan del Álamo. 

Volvía al albero del Rímac Fernando Roca Rey y fue todo entrega desde el recibo a portagayola a su primero, alegre y vistoso en banderillas, así como serio en el trasteo muleteril, con conocimiento y dominio tanto de terrenos y distancias del toro como escénico. El triunfo vino en el segundo de su lote, donde lanceó a gusto a la verónica y elevó la temperatura de la plaza con los palitroques, poniendo posteriormente intensidad toreando con la muleta en series que calaron pronto en los aficionados, inclusive poniéndose de rodillas a mitad de faena por derechazos. El estoconazo recetado fue colofón a un buen trasteo que se premió con una oreja. 

El manejo del acero privó a Joselito Adame de algún triunfo en su primero, al que con una faena de intensidad y momentos de mano baja pinchó para retirarse en silencio. Las opciones que ofreció el segundo de su lote no permitieron alzar vuelo a su labor. Poca suerte tuvo Adame en esta tarde. 

Juan del Álamo y su firme y recio toreo castellano fueron recibidos con muchísimo gusto por la concurrencia. Su primero tuvo poca tela que cortar y, aunque le buscó las vueltas, no encontró material necesario para estructurar una faena y abrevió. Iría a sus manos una oreja del cierraplaza, un notable ejemplar del ganadero Aníbal Vásquez al que toreó relajado, con mejores muletazos a diestras sabiendo calibrar la embestida del burel y explayándose estéticamente con mucha torería. El emocionante cierre con manoletinas y una estocada entera coronaron la faena premiada por la concurrencia. 


Pérou : Joaquín Galdós a hombros en Acho 

 

Acho vivió una gran tarde de toros en la primera de abono de la Feria del Señor de los Milagros. A plaza llena rompió el paseíllo en el albero limeño, donde partieron plaza Enrique Ponce, Andrés Roca Rey y Joaquín Galdós. Posterior al paseo de cuadrillas se entonó el Himno Nacional del Perú y la Compañía Fanning de la Marina de Guerra del Perú ejecutó preciosas maniobras con temática taurina, llevándose la primera ovación de la tarde. 

Ponce volvió a Lima para dejar patente de su maestría, entendiendo la condición de ambos astados del hierro de Daniel Ruiz que le correspondieron. Superior con el primero al que calibró en distancias y alturas para buscar someterlo y torear relajado, con sello clásico y vertical, además de imprimir regusto en los pases. Su segundo no tuvo el fuelle necesario para construir una faena, aunque de igual manera lo intentó el diestro valenciano sin poder llegar a tomar vuelo. Fue aplaudido por la concurrencia en sus actuaciones. 

No solo arrollador, sino también puro y de grandes maneras fue el toreo de Roca Rey, que volvió a Lima tras una triunfal temporada europea. Dejó patente una evolución en sus formas, trazando muletazos de profundidad y hondura, además de torear con las manos muy, con capacidad y conocimiento. Fue capaz el limeño de encontrar distancias y terrenos donde quiso, aun cuando su lote no fue del todo colaborador, siempre dominador y poderoso para llevarse una oreja en el primero de su lote y perdió los trofeos de su segundo al fallar con los aceros. 

Triunfó en esta tarde Joaquín Galdós, quien imprimió durante la tarde un toreo cargado de gusto y detalles, aunque también fue capaz de sumar muchísima entrega desde el capote, toreando a gusto a la verónica y hasta yéndose a portagayola en su segundo. Con la muleta dejó en la retina del público limeño faenas de muy buen corte, regustándose el torero y sabiendo administrar tiempos, cayendo de pie el limeño en su tierra. Cortó una oreja de su primero y sumando dos en su segundo para la puerta grande paseado en hombros.